Fuente:
https://prensapcv.wordpress.com/wp-content/uploads/2022/10/linea-politica.pdf
Partido Comunista de Venezuela
XXVIII Pleno del Comité Central
Caracas, 16 de julio 2022
XVI CONGRESO NACIONAL DEL PCV
DOCUMENTO BASE PARA LA DISCUSIÓN:
LÍNEA POLÍTICA DEL XVI CONGRESO NACIONAL DEL PCV.
SECCIÓN INTERNACIONAL
I. La Crisis Capitalista
1. El régimen de producción capitalista en su fase imperialista continúa profundizando su crisis general estructural haciendo cada vez más evidente su tendencia a acrecentar los flagelos que deterioran las condiciones de vida de la clase trabajadora, así como su potencial destructivo sobre la naturaleza. Entendemos el imperialismo como la fase monopólica del modo de producción capitalista que tiene una unidad mundial y que por ende no se trata de rasgos atribuibles a un conjunto limitado de países desarrollados, sino que refiere a un sistema global que rige a la totalidad de los países capitalistas.
2. La prolongada crisis del sistema capitalista mundial pone en evidencia nuevamente, los límites históricos de este modo específico de organizarse el proceso material de vida humano. La contradicción entre el carácter social del trabajo y su forma privada de regirse, conduce de manera inevitable hacia nuevas crisis cíclicas generales con consecuencias dramáticas para la clase trabajadora del mundo y la propia existencia de la humanidad en el planeta.
3. La forma destructiva como el capital resuelve su movimiento contradictorio aniquilando fuerzas sociales productivas, como única manera de restablecer su unidad orgánica, pone de relieve el carácter enajenado y caótico de este régimen de producción.
4. Desde principios del siglo XXI, se hizo más evidente la tendencia a la caída tendencial de la tasa general de ganancia, ralentizando el proceso de acumulación y por ende generando una sobreacumulación de capital. Adicionalmente, la creciente expansión de la productividad del trabajo mundial, por medio del crecimiento del capital constante en detrimento del capital variable, se traduce en la multiplicación de la producción material de bienes de consumo al mismo tiempo que restringe el crecimiento relativo de la necesidad social solvente por ellos, agudizando así la crisis de sobreproducción que enfrenta de forma crónica el modo de producción capitalista desde 1980.
5. Las manifestaciones concretas de este movimiento hacia la crisis cíclica general, fueron los colapsos económicos del año 2001, la aguda crisis del 2008, y la recientemente catalizada por la pandemia global del 2020.
6. La solución que dio el capital mundial a la crisis del 2008 y 2020, fue su prolongación por medio de la expansión del crédito, es decir, la multiplicación de los mecanismos de endeudamiento público, privado y demás formas del capital ficticio. Por este medio, el capital encuentra una vía artificial para cerrar sus ciclos, agudizando la ruptura exterior entre producción y consumo social.
7. De acuerdo a algunos estudios, en el periodo que va desde los años 1.992 al 2.000, el crecimiento de la producción material fue del 26% mientras que la expansión del endeudamiento en el mismo periodo fue del 48%. Desde el 2007, el crecimiento de la deuda no se ha detenido, siendo el mecanismo habitual que usan los países capitalistas para escapar transitoriamente de la crisis. La reciente caída de la economía mundial en el 2020, agudizada por la pandemia, generó otro repunte histórico de la deuda de unos 28 puntos porcentuales para ubicarse en 256% del PIB mundial en ese año.
8. Pero este movimiento no termina aquí. La reproducción ampliada del proceso de acumulación de capital mundial sobre esta base artificial genera una multiplicación del capital ficticio con cada nuevo ciclo productivo. Se genera así la impresión de una preponderancia de la actividad especulativa y la apariencia de la valorización financiera del capital, estimulando la ilusión de que éste ya no necesita explotar fuerza de trabajo para incrementarse.
9. Todo indica que el modo de producción capitalista avanza hacia una nueva gran crisis cíclica de sobreproducción y sobre acumulación de capital. Este tipo de crisis no significa el fin del modo de producción capitalista, sino que es la forma necesaria que toma el restablecimiento de su unidad orgánica. Por eso su resolución se realiza mediante un proceso de destrucción violento de los medios de producción y fuerza de trabajo que determina como sobrantes para su necesidad de acumulación.
10. La clase trabajadora debe prepararse para afrontar la crisis que se avecina. Pero no se trata solamente de organizarse para resistir la mayor agresividad del capital mundial contra sus derechos, sino también de aprovechar el momento de mayor debilidad del poder de la burguesía para emprender una contraofensiva que le abra posibilidades al triunfo de revoluciones obreras en el mundo.
11. La agudización de la crisis profundiza la competencia en el mercado mundial entre las potencias imperialistas y países capitalistas, lo que toma forma en el fortalecimiento del chovinismo nacionalista y el ultra-nacionalismo de contenido fascista como paso previo al desarrollo de las nuevas guerras capitalistas. Las guerras representan así la forma desarrollada de la competencia entre las potencia capitalistas y el mecanismo más eficaz del capital para poner en tensión las fuerzas productivas en cada espacio nacional.
II La crisis capitalista intensifica la competencia y contradicciones entre las potencias imperialistas y las naciones capitalistas en general
12. El movimiento del sistema capitalista mundial hacia una crisis cíclica de sobreproducción, agudiza la competencia y rivalidades entre los países capitalistas que se disputan los mercados, el acceso a las materias primas, las reservas de energía y el control de las rutas de tránsitos de las mercancías.
13. La guerra comercial entre EEUU y la República Popular China, la aguda competencia por el control del mercado del gas en Europa, la sistémicas aplicación de sanciones comerciales contra empresas y países, y el auge de las políticas proteccionistas, son evidencia de las crecientes tensiones generadas por la mayor competencia mundial en el contexto de la profunda crisis.
14. El crecimiento económico de China a un ritmo promedio de 10% anual desde 1980, generó una expansión mundial de sus relaciones comerciales al punto de superar a EEUU y la Unión Europea (UE) en varios mercados regionales. Hoy China es el principal socio comercial de los países de África y Asia, y es el segundo más importante socio de América Latina y el Caribe. Con el proyecto de la Franja y la Ruta, China invierte cuantiosos recursos en grandes obras de infraestructura e inversiones productivas a nivel mundial con el fin de ampliar sus mercados, asegurarse el acceso a materias primas y fuentes de energía, así como el diseño de nuevas rutas comerciales que aseguren este control.
15. En África, China ha desplazado a los monopolios norteamericanos y europeos en el control de la actividad minera y como destino de la producción petrolera de la región. Situación similar acontece en Latinoamérica y el caribe, donde ya se ubica como el segundo socio comercial de los países de la región. EEUU coloca su énfasis en la región de Norteamérica y Centroamérica, con la firma del nuevo tratado de libre comercio TMEC entre Canadá, México y EEUU; y en los países del área del pacifico: Colombia, Chile y Perú.
16. En la región de Asia-pacifico, se enfrentan los intereses de potencias como EEUU, China, Japón, Sur Corea, India y Australia. Esta región tiene una importancia vital para el capital mundial por ser la principal reserva de fuerza de trabajo barata, comprende un tercio de la economía mundial y es una ruta comercial clave de la cadena de valor global. Con el nuevo pacto comercial entre 15 países de la región de Asia y el Pacifico, China ha dado un paso importante en consolidar sus posiciones frente a EEUU. Sin embargo, los choques que genera la expansión de China con los intereses de India, Japón y en menor medida Australia, crea condiciones para que EEUU mantenga alianzas como el Diálogo de Seguridad Cuadrilateral (QUAD), que tiene como fin contener la expansión China.
17. El mar de la región Indo-Pacifico, y fundamentalmente el mar meridional chino, es escenario de constantes tensiones diplomáticas y militares entre China, EEUU, India y Japón. Por esta ruta transita un tercio del transporte marítimo global y concentra importantes reservas de petróleo y gas. Las disputas involucran también reclamos territoriales de Vietnam y Filipinas, complejizando el cuadro de tensiones y agrupamientos en la zona. Recientemente fue creada la alianza “AUKUS” donde participan Australia, Reino Unido y EEUU, y que tiene como finalidad ampliar las coordinaciones militares en la disputa marítimas con China.
18. Medio Oriente, norte de África y este de Europa, es la zona con los conflictos más agudos. Aquí las potencias compiten por el control de las reservas de los hidrocarburos y las rutas para su comercialización. Rusia se ha convertido en un importante poder producto del control monopólico que ejerce sobre la producción de hidrocarburos y la red de oleoductos y gasoductos en el este de Europa. Es visible como en esta región la competencia ha tomado la forma de fuertes conflictos bélicos donde se enfrentan los intereses de EEUU, la UE, Rusia, Turquía, Irán y Arabia Saudita.
19. La expansión de la OTAN al este de Europa tiene dentro de sus objetivos romper la hegemonía rusa sobre el negocio de la energía con destino al mercado europeo. El estallido de la guerra de Ucrania es un producto de este escalamiento de las tensiones entre las potencias imperialistas y capitalistas que tiene por contenido la feroz disputa por el control del mercado y rutas de comercialización del gas natural.
20. El descongelamiento de los casquetes polares en la Antártida, producto de los efectos del calentamiento global, está abriendo posibilidades a la apertura de nuevas rutas comerciales y acceso a posibles fuentes de energía que antes era imposible de explotar. Esto está acelerando también la carrera armamentista en la zona entre Rusia, EEUU y países de la UE que se disputan el control de los nuevos territorios y rutas marítimas. El ingreso de Suecia y Finlandia a la OTAN se corresponde en parte con este fenómeno.
21. En el medio oriente y norte de áfrica, las guerras de Siria, Libia, Afganistán, Irak, y Yemen son un testimonio aterrador de la agresiva competencia capitalista. EEUU y sus más cercanos aliados de la OTAN han sufrido importantes reveses militares frente al avance de los intereses de Rusia, Irán y Turquía. En la última década Irán ha fortalecido su liderazgo e incidencia regional. Frente a estos cambios en las correlaciones de fuerza, el gobierno de los EEUU impulsa alianzas como el acuerdo Abraham 2020 donde reúne a Israel, Marruecos y a un grupo de países árabes con el objetivo de crear una especie de OTAN para el Medio Oriente.
22. La OTAN es el principal instrumento armado al servicio de las potencias capitalistas occidentales para proteger y ampliar sus intereses económicos a nivel global. La reciente cumbre del organismo en Madrid ha definido nuevos lineamientos estratégicos que apuntan al fortalecimiento de su actividad agresiva y expansiva a escala global en el marco de la agudización de la competencia capitalista.
23. Sin embargo, los intereses de los países que integran la OTAN no son homogéneos. Si bien la guerra en Ucrania demuestra la existencia de unidad de acción estratégica entre EEUU y la UE frente a los que identifica como su enemigos comunes; Rusia y China; el cuadro general de los conflictos bélicos mundiales ponen en evidencia las fuertes contradicciones en el seno de la propia alianza atlántica.
24. El Brexit Británico, los acuerdos gasíferos entre Alemania-Rusia, el acuerdo nuclear con Irán, las disputas territoriales en el mar Egeo entre otros, confirman los choques de intereses entre los países de la OTAN. Como resultado de estas contradicciones, la Unión Europea, bajo el liderazgo de Francia y Alemania, ha dado pasos importantes en una agenda de defensa y despliegue militar con independencia de EEUU. La Cooperación Estructurada Permanente creada en 2017 y el Fondo Europeo de Defensa sirven al fortalecimiento de la capacidad bélica de la UE en función de sus propios objetivos como bloque imperialista.
25. Turquía juega un rol cada vez más independiente de la OTAN en el marco de sus propios intereses en la región. En la guerra de Siria despliega una intervención y ocupación militar de territorios sirios al margen de la política de EEUU, Francia y Reino Unido. De igual forma, sus pretensiones expansionistas en el mar mediterráneo oriental ha abierto un frente de fuertes tensiones militares con Grecia y el bloque de la UE en su conjunto.
26. La guerra de Libia y el acuerdo nuclear con Irán también enfrenta a países miembro de la OTAN. En Libia, mientras la mayoría de los países de la OTAN apoyan al Gobierno de Unidad Nacional avalado por la ONU, Francia acompaña a Rusia en su respaldo al Ejército Nacional Libio. Detrás de las divergencias se encuentra la aspiración de Francia de acceder a las mejores concesiones petroleras para su empresa TOTAL. En el caso del acuerdo nuclear con Irán, el retiro unilateral de EEUU fue rechazado por sus socios europeos quienes son los principales afectados por la persistencia de las sanciones estadounidenses sobre la industria petrolera y gasífera de Irán.
27. Las alianzas militares de Rusia apuntan a retomar su influencia en las antiguas repúblicas ex-soviéticas, en este sentido ha impulsado la constitución de la comunidad de naciones euroasiáticas y la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). China y Rusia tienen una alianza estratégica sin que esta se exprese en una coordinación de acciones políticas y militares en todos los conflictos. La necesidad de china de expandir sus mercados como condición para ampliar la escala de su acumulación, la lleva a mantener una política exterior de neutralidad y no injerencia en los conflictos internacionales, salvo en las zonas territoriales y marítimas de su influencia, donde entra en contradicción con EEUU, India, Japón, Corea del Sur y Australia.
28. Más allá de la OTAN, EEUU sigue siendo el país con el despliegue militar a nivel global más importante. EEUU tiene el gasto militar más grande del mundo que ronda los 700 mil millones de dólares anuales y posee 173.000 tropas en todo el mundo desplegadas en unas 800 bases e instalaciones militares. El gasto militar global alcanzó el récord de 2,11 billones de dólares en el año 2021. Ni la pandemia, ni la crisis capitalista han frenado el crecimiento del presupuesto militar mundial en 7 años continuos. Estados Unidos, China, India, Reino Unido y Rusia, concentran el 62% del gasto militar.
29. Los partidos del progresismo tienden a vaciar de contenido económico las disputas políticas y militares entre los países capitalistas, para presentarlo como un abstracto choque entre dos bloques aparentemente antagónicos. Por un lado el hegemonismo imperialista de EEUU y la UE y por el otro, Rusia y China que representan los intereses del “mundo multipolar” y “pluricéntrico”. Es decir, la causas de las tensiones y conflictos globales no se deben a una agudización de la confrontación entre las potencias capitalistas por el control de los mercados, sino que lo que los mueve son intereses políticos abstraídos de los intereses de los capitales nacionales que representan.
30. Según esta teoría, el desenlace de este conflicto apunta al supuesto fin de la hegemonía imperialista y la marcha inevitable hacia relaciones internacionales más democráticas. Con toda esta retórica buscan persuadir a la clase obrera mundial de la posibilidad de un capitalismo humano, democrático e igualitario que nacerá del triunfo de los países capitalistas que se enfrentan en la competencia con los EEUU y sus aliados Europeos. Pretenden así que la clase trabajadora mundial pierda de vista sus intereses en la lucha de clase internacional, para tomar partido por uno de los bandos capitalistas enfrentados en la competencia global.
III La luchas de los pueblos contra la guerra y por el derecho a la autodeterminación
31. A la par que la crisis agudiza las tensiones políticas y militares entre las potencias capitalistas, se incrementa la injerencia, las ocupaciones, disputas territoriales y los conflictos bélicos regionales.
32. Las naciones económicamente más pequeñas y débiles que se ubican en zona de influencia de las grandes potencias- con potencialidades naturales para la producción de materias primas con un alto nivel de productividad o con una ubicación geográfica estratégica para el tránsito de mercancías- resultan siendo las más afectadas por la creciente agresividad de las potencias capitalistas mundiales.
33. En este contexto, la lucha por la paz, contra la guerra imperialista, la injerencia, las ocupaciones militares y por la defensa del derecho de los pueblos a la autodeterminación, toman relevancia en la agenda de las fuerzas revolucionarias y antiimperialistas del mundo.
34. Sin embargo, la lucha por la paz y la solidaridad proletaria puede verse neutralizada por el auge de las ideas reformistas, nacionalistas y chovinistas que surgen a raíz de la agudización de la competencia entre las naciones capitalistas. No es casual que sea precisamente en el contexto de la profunda crisis mundial del capital cuando más surgen y se fortalecen los partidos ultranacionalistas.
35. El pueblo sirio ha resistido heroicamente una guerra devastadora y los intentos de fracturar la integridad territorial de su país. En Irak se fortalecen las luchas por el fin de la ocupación extranjera y por las transformaciones democráticas. El pueblo Palestino sigue sometido a una criminal ocupación de sus territorios y el exterminio sistemático por parte del régimen sionista.
36. El pueblo saharaui enfrenta una nueva ofensiva de Marruecos para legitimar internacionalmente la ocupación ilegal de sus territorios. Asimismo, el pueblo Yemení enfrenta la criminal embestida de la alianza liderada por Arabia Saudita. 37. El PCV ratifica su incondicional apoyo a las causas del pueblo Sirio, Palestino, Saharaui y Yemení, por el fin de la ocupación y el reconocimiento de su derecho a la autodeterminación.
38. En Europa, el pueblo chipriota continúa su lucha contra la ocupación ilegal turca y por la reunificación de su territorio. Asimismo, los trabajadores de Turquía y Grecia se movilizan contra las pretensiones belicistas de sus gobiernos en el marco de la disputa territorial en el mar Egeo y las implicaciones de ambos países en la guerra.
39. La guerra de Ucrania ha reanimado también las movilizaciones populares en Europa contra la OTAN y la guerra imperialista. El creciente deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores europeos producto de los efectos de la guerra, está generando importantes movilizaciones y luchas.
40. La clase trabajadora y los Partidos Comunistas y Obreros en Europa, luchan contra el auge del fascismo, y la nueva ola de represión e ilegalización de las ideas comunistas. Cada vez son más los países en Europa donde se ilegaliza la existencia de Partidos Comunistas o se les impone restricciones para participar de procesos electorales.
41. La República de Cuba, la República Popular Democrática de Corea, La República Socialista de Vietnam, La República Popular China y la República Popular Democrática de Laos, son las experiencias de construcción bajo el liderazgo de Partidos Comunistas y Obreros que se mantienen luego del colapso del campo socialista. El PCV es solidario con estos países y su clase trabajadora, sin que esto signifique renunciar al estudio crítico de cada experiencia, así como de sus contribuciones a la lucha internacional de la clase trabajadora.
IV. La crisis capitalista y sus efectos sobre la clase trabajadora mundial
42. La profundización de la crisis capitalista ha provocado una intensificación de las políticas anti-obreras en todos los países capitalistas del mundo. La pandemia global del covid-19 puso al descubierto esta realidad de pérdida de derechos universales de la clase trabajadora, donde por ejemplo, los sistemas de salud de los países no tuvieron condiciones para atender la emergencia sanitaria, provocando que millones de trabajadoras y trabajadores murieran por no tener acceso a vacunas, medicamentos y asistencia médica básica.
43. En el marco de la pandemia, el capital mundial avanzó contra los derechos de las y los trabajadores por medio de políticas de reducción de salarios, flexibilización de los despidos, incremento del precio de los servicios públicos, desregulación de las relaciones laborales y reducción del gasto público. Paralelamente, los gobiernos capitalistas imponen restricciones a las libertades democráticas y derechos políticos de la clase trabajadora con el fin de contener sus luchas.
44. La guerra capitalista en Ucrania, viene a incrementar los sacrificios de la clase trabajadora mundial en beneficio de los intereses de los capitalistas. Como es costumbre, la burguesía convoca a las y los obreros de sus países a soportar “patrióticamente” los sufrimientos que impone una guerra que se realiza en procura de sus negocios privados. Son los trabajadores que llevan la carga pesada del encarecimiento del combustible, los alimentos y la generalidad de los bienes de consumo como consecuencia de la guerra capitalista.
45. La guerra y la crisis capitalista acentúa el problema de los desplazamientos forzados y los flujos migratorios. Millones de trabajadoras y trabajadores son obligados a abandonar sus hogares como consecuencia de la guerra imperialista, o como resultado de la imposibilidad de vender su fuerza de trabajo a lo interno de sus países producto de la profunda crisis capitalista. Los gobiernos capitalistas no sólo no asumen su responsabilidad como causantes de la emigración forzadas de sectores de la clase trabajadora mundial, sino que se encargan de criminalizarlo para poder justificar la política de exterminio que aplican en sus fronteras territoriales y marítimas. La criminalización de los movimientos migratorios de la clase trabajadora por los gobiernos capitalistas, también tiene como finalidad intensificar la explotación de esta fuerza de trabajo por la burguesía de esos países. Cuando sus procesos de acumulación lo requieren, permiten la migración con el fin de hacer bajar los salarios en sus mercados internos, y para ampliar sus tasas de ganancias por medio de la sobreexplotación de una fuerza de trabajo que no tiene derechos de ciudadanía.
46. El impacto de la pandemia y la guerra en la caída de los salarios reales y por ende, en el deterioro de las condiciones de vida de los trabajadores, se está expresando en un despertar de las luchas obreras y populares contra la precariedad. En todos los continentes se están produciendo importantes movilizaciones combativas y masivas contras las medidas anti-populares de los gobiernos capitalistas. Sin embargo, estos levantamientos populares aún carecen de una dirección política revolucionaria que le permita explotar su potencial para transformar la realidad y no quedarse en meras reformas.
47. La clase obrera necesita extender su solidaridad más allá de las fronteras nacionales con el fin de desarrollar su capacidad de articular sus fuerzas a nivel internacional que le permita hacer frente a la ofensiva global del capital contra sus derechos. El carácter mundial que tiene la explotación de la fuerza de trabajo por el capital, demanda una acción unitaria de la clase trabajadora a escala global. La solidaridad proletaria debe ser mundial y no distinguir entre nacionalidades a lo interno del espacio nacional. Unir las fuerzas para emprender las luchas por derechos universales para la clase trabajadora es una urgente necesidad.
V. Los desarrollos en América Latina y el Caribe
48. Los países capitalistas de América Latina y el Caribe también han experimentado un cambio importante en sus relaciones y alianzas comerciales en los últimos 20 años. La hegemonía comercial de EEUU y Europa ha retrocedido, y China ocupa hoy una importante posición, y en menor medida Rusia.
49. La mayoría de los países de América Latina y el Caribe, siguen ocupando en la división internacional del trabajo la misma función de proveedores de materias primas agrarias y mineras al mercado mundial debido a los altos niveles de productividad que pueden poner en acción gracias a la existencia de condiciones naturales favorables. Algunos países de la región, como México, Centroamérica y el caribe, han introducido cambios a su especificidad económica, por medio de políticas de apertura al capital mundial dirigida a atraer inversiones para la instalación de industrias manufactureras de bajo nivel de cualificación orientadas a la producción para el mercado mundial. Sin embargo, la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños conservan su especificidad como productores y exportadores de mercancías agrarias y mineras portadoras de renta de la tierra.
50. En 20 años, China logró convertirse en el segundo socio comercial de América Latina y el Caribe. EEUU ha visto reducir considerablemente su mercado en la región, y aun cuando mantiene una hegemonía en Centroamérica y el Caribe, ya perdió su posición dominante en las relaciones comerciales con Sudamérica, exceptuando Colombia, Ecuador y Venezuela.
51. China además se convirtió en una importante fuente de financiamiento público de la región. Desde el 2005 el Banco de Desarrollo Chino ha otorgado más de 141 mil millones en préstamos a países de América Latina y adicionalmente los flujos de inversiones chinas a Latinoamérica han crecido considerablemente. La conversión de China en una fuente de financiamiento para los países capitalistas y burguesía local, ha jugado un papel clave en la mayor independencia de la región frente a organismos como el FMI y el Banco Interamericano de Desarrollo. Otro país que también ha incrementado su intercambio comercial con Latinoamérica es Rusia, en el marco de los BRICS ha construido una alianza muy importante con Brasil y mantiene estrechas relaciones comerciales con Bolivia en materia de explotación del gas natural.
52. La nueva realidad e intereses de los países capitalistas y las burguesías regionales, generados por el desarrollo de los vínculos comerciales con China, es lo que explica el cambio de matices en las relaciones políticas hacia los EEUU. Hoy es más evidente que América Latina y el Caribe no actúa como el patio trasero de los EEUU. Los países capitalistas y las burguesías de la región asumen una posición más autónoma frente a su antiguo socio hegemónico, los EEUU y la UE, lo que se refleja en un deterioro de la influencia de organismos como la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Cumbre de las Américas, donde EEUU tendía a imponer sus intereses sobre el conjunto de los países del continente. En su lugar, se fortalecen instancias como la UNASUR y la CELAC, mucho más cuando estos organismos se convierten en interlocutores regionales para incrementar los acuerdos comerciales con China y otros países.
La injerencia imperialista en la región
53. Estos cambios no modifican en lo absoluto que LAC se ubica geográficamente en la zona de mayor expansión del capital estadounidense y por ende ámbito de su influencia política. EEUU tiene 76 bases militares en Latinoamérica y el Caribe desplegadas en los siguientes países: Panamá, Puerto Rico, Colombia, Perú, Aruba, Curazao, México, Paraguay y Honduras. Argentina.
54. Los EEUU respaldó el golpe de Estado en Bolivia y fueron los que brindaron soporte al régimen dictatorial que se estableció por más de un año y que fue responsable de las masacres contra el pueblo Boliviano. Con el pretexto de la defensa de la democracia y los derechos humanos, sostiene una ofensiva agresiva contra los Gobiernos de Venezuela, Nicaragua y Cuba.
55. Está política agresiva e injerencista, no es sin embargo la que caracteriza la actitud hacia el resto de los gobiernos del denominado progresismo. Con México mantienen una relación de estrecha alianza que lo confirma la firma del T-MEC, así mismo con los gobiernos progresistas de Argentina, Perú, Honduras, Chile y nuevamente con Bolivia, luego de la superación del golpe de Estado. Exceptuando Cuba, lo que explica la mayor agresividad imperialista sobre los gobierno de Venezuela y Nicaragua no tiene nada que ver con que en estos países se estén desarrollando cambios económicos profundos que afecten los intereses del gran capital mundial. En el caso venezolano, la mayor injerencia tiene múltiples causas; la principal es la forma que toma la disputa internacional por la apropiación de la renta petrolera venezolana y sus expresiones políticas internas en la confrontación por el control del aparato estatal. No es casual que la flexibilización de las sanciones ilegales por parte de EEUU lleguen en el marco de los acuerdos políticoseconómicos entre los dos bloques burgueses hegemónicos.
56. En la relación con Cuba también se observan cambios con respecto a la política de máxima presión implementada por la administración Trump, sin embargo persiste el asedio criminal contra el pueblo cubano. El PCV es solidario con el pueblo de Cuba y su revolución. Condenamos enérgicamente el bloqueo y la sistemática política de agresiones e injerencia imperialista contra la revolución cubana. El pueblo trabajador de Cuba y su heroico proceso de construcción revolucionaria continúa siendo un farol de dignidad para los pueblos latinoamericanos y caribeños.
La alternancia entre progresismo y derecha tradicional en los gobiernos de Latinoamérica y el Caribe
57. En estos 20 años los partidos políticos del denominado progresismo latinoamericano se han afianzado como una fuerza política importante dentro del sistema político burgués en un número importante de países de la región. El progresismo no es homogéneo, la composición y objetivos de clases de los partidos políticos que lo integran varían según el país. Sin embargo, lo que caracteriza a esta fuerza política en todos los países es su carácter policlasista y reformista.
58. La primera etapa del progresismo, significó un giro radical en la política neoliberal que se impone en la región desde los 80 y de ruptura con la absoluta subordinación de los países capitalistas de la región a los intereses de los EEUU y el consenso de Washington. Soportados sobre el boom de los ingresos petroleros y la recuperación de los precios de las materias primas agrarias y mineras, estos procesos políticos tuvieron músculo económico para aplicar medidas de elevación de salarios, estatización de empresas, universalizar el acceso a servicios públicos, y desplegar una política internacional de independencia frente a los EEUU. Sin embargo, la gestión del progresismo nunca se propuso avanzar en una dirección de transformaciones radicales de la base económica específica y mucho menos en las relaciones de poder de los grupos económicos dominantes.
59. El agotamiento inevitable de la gestión capitalista del progresismo, conduce a una serie de derrotas electorales que retornan al gobierno a los partidos de la derecha tradicional. Se inicia así un proceso de alternancia en los gobiernos regionales entre las fuerzas progresistas y la derecha tradicional latinoamericana, que consolida aún más estas fuerzas como partidos del sistema. Por más que se presenten como la fuerza opuesta a la derecha, el progresismo está demostrando ser su complemento necesario. Ambos se afirman como las dos caras de la misma moneda: las dos formas políticas que toma la reproducción del proceso de acumulación del capital en Latinoamérica y el Caribe.
60. En los últimos años, el progresismo ha logrado reagrupar sus fuerzas sobre una base de alianza de clases mucho más amplia y por ende con un programa de contenido más claramente socialdemócrata y liberal. La crisis capitalista generó una metamorfosis política en el progresismo; el contenido anti-imperialista y anti-neoliberal de la primera etapa fue sustituido por un programa más ajustado a las necesidades del capital en su fase de crisis. Estos rasgos lo vemos más nítidamente en los gobiernos del presidente Nicolás Maduro en Venezuela y de Alberto Fernández en Argentina.
El despertar de las luchas populares contra los programas de ajustes y el avance electoral del progresismo
61. La pandemia fue sin duda un catalizador de los estallidos sociales que se dieron como respuesta de las masas obreras y populares a las injusticias y desigualdades agudizadas. En Chile las masivas movilizaciones ocurrieron previo a la pandemia, en octubre del 2019. Fue una auténtica explosión social contra décadas de aplicación de políticas neoliberales y violencia estatal. La pandemia y las restricciones gubernamentales, no pudieron contener el desarrollo de las protestas y sus resultados: el referéndum para la convocatoria a una Convención Constituyente y la victoria de la alianza “Apruebo Dignidad” en las elecciones presidenciales.
62. Un cuadro similar se presenta en Colombia, luego de 6 años de firma de los acuerdos de paz, el gobierno ultra-conservador del Uribismo no solo ha boicoteado el cumplimiento de los mismos, sino que ha permitido la más violenta masacre de dirigentes sociales, indígenas y firmantes de los acuerdos de paz. Esta realidad, aunado a la profundización de las reformas anti-populares en plena pandemia y el ejercicio de mayor represión estatal, hizo estallar la indignación popular contenida en el marco del Paro Nacional de abril del 2021, creando condiciones para la victoria electoral de Gustavo Petro.
63. La nueva oleada de victorias electorales progresistas ha tenido su soporte en el despertar de las luchas populares como respuesta a los efectos de la profunda crisis capitalista agudizada por la pandemia y los ajustes anti-populares sobre la clase trabajadora y capas populares en América Latina y el Caribe. Sin embargo, lo que empieza a mostrarse nuevamente, es la incapacidad de la gestión del progresismo para cumplir con las demandas de cambios estructurales que aspiran los trabajadores y capas populares. Desde esa perspectiva el progresismo viene a jugar el papel de contención de la lucha de clases.
64. Aún así, no deja de ser destacable el triunfo electoral después de largo tiempo, y en muchos casos por primera vez en la historia, de alianzas políticas con fuerte presencia de fuerzas obreras y populares, en países con sistemas tan conservadores como Chile, Colombia, Honduras y Perú. Las próximas elecciones en Brasil apuntan también a un triunfo del progresismo con la candidatura de Lula, que cuenta con el respaldo de poderosos sectores del capital.
65. Lo que salta a la vista en el análisis, es la debilidad de los Partidos Comunistas y Obreros para jugar un rol más decisivo en las luchas de clase en el continente. Exceptuando un número reducido de Partidos, la inmensa mayoría se encuentra muy distante de convertirse en una fuerza capaz de imprimirle dirección política revolucionaria al masivo descontento popular que genera las fracasadas gestiones capitalistas del progresismo y la derecha tradicional. El estudio profundo y crítico de este problema es esencial para las organizaciones políticas de la clase obrera, mucho más cuando la experiencia concreta de gobierno del progresismo demuestra su incapacidad para llevar adelante los cambios estructurales de los que depende superar el atraso económico de los países de la región y establecer derechos universales estables para la clase trabajadora.
VI. Los partidos comunistas y obreros
66. El triunfo de la contrarrevolución en la URSS, terminó de implosionar la crisis latente en el Movimiento Comunista Internacional. Los partidos comunistas y obreros entraron en una fase de reflujo que se prolonga hasta hoy, pero que sin embargo, y luego de tres décadas, se aprecia una significativa recuperación- que es desigual en todos los continentes- pero aun así representa importantes señales de avances con respecto a los años de la crisis generada por la desintegración de la Unión Soviética.
67. El Encuentro Internacional de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) ha sido un espacio fundamental para la articulación de la lucha internacional de los partidos comunistas y obreros. Con 22 ediciones realizadas, El EIPCO ha dado una importante contribución al proceso de recuperación e intercambio de opiniones entre los Partidos Comunistas y Obreros del Mundo y estrechar, aunque debemos señalar que todavía está muy lejos de ser el espacio que demanda la lucha de clases a nivel mundial.
68. Estos evidentes progresos de la comunidad de Partidos Comunistas y Obreros no niega la crisis de identidad de clase que todavía lo permea y que le dificulta cumplir el papel de vanguardia que le corresponde en la lucha de clases mundial. Esta crisis sólo podremos superarla en la medida que fortalezcamos nuestra incidencia en el movimiento obrero de nuestros países, combatamos las ideas reformistas y nacionalistas en el movimiento obrero, enfrentemos todo el diversionismo ideológico que difunde la “nueva izquierda”, que parte de no reconocer el rol de la clase obrera como el sujeto revolucionario, despleguemos una acción política clasista independiente de los intereses de la burguesía y la pequeña burguesía; y hagamos permanente el ejercicio del internacionalismo y la solidaridad proletaria.
69. Actualmente es incorrecto afirmar que existe un Movimiento Comunista Internacional cumpliendo el papel de unir la lucha mundial de la clase obrera contra los capitalistas. Todavía existen muchas divergencias de visiones e intereses de tipo nacionales entre los Partidos Comunistas y Obreros, que levantan barreras a la necesaria construcción de una estrategia común de lucha. Estas debilidades de los partidos comunistas y obreros son fundamentalmente un reflejo de la forma como el capital explota mundialmente a la clase trabajadora por medio de la fragmentación internacional de sus atributos productivos, incrementando así su división, desorganización y debilitando su capacidad para articular sus luchas a nivel mundial.
70. El avance que tienen las ideas nacionalistas y las concepciones etapistas en el seno de los partidos comunistas y obreros se terminan reflejando en las políticas de adhesión a alianzas policlasistas con sectores de la burguesía representada por los Partidos socialdemócratas y socialistas. La tendencia a estas alianzas policlasistas generalmente son justificadas con la política de amplia base para derrotar al imperialismo estadounidense-europeo o para contener el triunfo de las fuerzas fascistas. Lo que oculta este movimiento es la postergación y subordinación de los intereses independientes de la clase trabajadora en su confrontación de clase con los capitalistas.
71. El problema fundamental de los partidos comunistas y obreros hoy se sintetiza en la siguiente disyuntiva: ejecutar una acción política que se limite a la lucha por tímidas reformas que mejoren condiciones de venta y reproducción de la fuerza de trabajo de la clase trabajadora en el marco de alianzas policlasistas, o de cumplir el papel de organizar y dirigir el potencial revolucionario de la clase obrera para tomar en sus manos el poder político y convertirse en la clase dirigente de la sociedad. Lo segundo es la que define la razón de ser y existir de un Partido Comunista como vanguardia organizada de la clase trabajadora como clase social para sí.
72. El PCV continuará aportando en el fortalecimiento del EIPCO desde el principio del debate fraterno de ideas y respeto a las formulaciones políticas de los partidos en el marco de la complejidad e intereses de la lucha de clase en sus ámbitos nacionales e internacionales.
73. Con nuestra presencia en el EIPCO, en la Reunión de Partidos Comunistas de Suramérica, en la Revista Comunista Internacional y demás espacios, haremos nuestros aportes en función de este objetivo. Así mismo, trabajaremos en impulsar otras instancias de intercambio y articulación de agenda con los partidos comunistas y obreros del mundo que nos permitan avanzar hacia estrategias comunes para enfrentar la ofensiva mundial del capital contra los intereses de la clase obrera.
74. Interés especial tiene la necesidad de articular las luchas de los partidos comunistas y el movimiento obrero en América Latina y el Caribe. El progresismo ha tenido un impacto muy negativo en la articulación continental de las luchas obreras y populares. Estas fuerzas imponen una polarización falsa entre gobiernos “progresistas” y gobiernos “neoliberales”, bajo la cual pretenden vaciar de contenido anti-capitalistas las luchas obreras y populares. Este enfoque reproduce la vieja teoría del capitalismo humanizable, donde el progresismo representa el capitalismo “bueno” modelo a seguir para la región y la derecha tradicional el capitalismo “malo” del neoliberalismo, ocultando como los gobiernos progresistas también ejecutan políticas anti-populares. El Foro de Sao Paulo se ha convertido en uno de los epicentros más importantes de promoción de esta falsa polarización política y de concertación de clases en el continente.
75. En esta misma dirección, es fundamental el trabajo articulado de los partidos comunistas y obreros para fortalecer la presencia y capacidad de lucha mundial de las organizaciones internacionales amplias donde actuamos: la Federación Sindical Mundial (FSM), la Federación Democrática Internacional de Mujeres (FDIM), la Federación Mundial de las Juventudes Democráticas (FMJD) y el Consejo Mundial de la PAZ (CMP). Es importante el trabajo articulado de los partidos comunistas y obreros para luchar contra la subordinación de estas organizaciones internacionales a los objetivos de Estados nacionales y los partidos políticos reformistas del progresismo.
SECCIÓN SITUACIÓN NACIONAL
VII La crisis capitalista en Venezuela
Venezuela en la división internacional del trabajo
76. No es posible comprender la esencia de la profunda crisis capitalista en Venezuela, sin lograr descifrar el contenido mundial del proceso de acumulación del capital nacional; es decir, el papel de la economía venezolana en la división internacional del trabajo.
77. Venezuela pertenece al grupo de países que el capital mundial formó para la producción a escala de mercancías mineras, petrolera y agrarias con destino al mercado mundial. La existencia de condiciones naturales en Venezuela que potencian la productividad del trabajo en sus yacimientos petroleros, fue determinante para que la economía se especializara en la extracción y comercialización de hidrocarburos.
78. La producción de estas mercancías, al depender de condiciones naturales desigualmente distribuidas en el mundo que el capital no puede controlar o reproducir, las hacen portadoras de renta de la tierra. Esto significa, que el precio comercial de estas mercancías al encontrarse determinado por la productividad del trabajo que opera en las tierras menos productivas, genera una ganancia extraordinaria para los productores privados que operan en mejores tierras debido a que estos pueden alcanzar un precio de producción individual inferior al precio de mercado. Esta ganancia extraordinaria es la renta diferencial y se trata de un valor que se encuentra por encima de la ganancia normal del capital agrario o petrolero. La renta representa por tanto un flujo de plusvalía desde los países que compran la mercancía portadora de renta hacia los países productores de la misma.
79. El proceso de acumulación del capital en Venezuela se encuentra entonces determinado por el flujo de esta ganancia extraordinaria o renta de la tierra desde el mercado mundial y por la disputa por su apropiación. Esta determinación, en el caso venezolano, es mucho más potente sobre el conjunto de la vida social, debido a que el petróleo representa más del 90% de sus exportaciones totales.
Rasgos de la acumulación del capital regido por la renta de la tierra
80. La acumulación del capital regido por la renta de la tierra tiene una especificidad muy diferente, y totalmente contradictoria con el movimiento de la acumulación del capital basada en la explotación de plusvalía relativa. Mientras la acumulación del capital sustentada en la extracción de plusvalía relativa genera un movimiento hacia adelante en el desarrollo de las fuerzas productivas, debido a su sistemática necesidad de incrementar la productividad del trabajo para poder disminuir el valor de la fuerza de trabajo; la acumulación regida por la renta libera a los capitales privados de la necesidad de estar a la vanguardia del desarrollo de las fuerzas productivas como condición para poder valorizarse a tasas de ganancias normales. Esta modalidad genera una situación estructural de estancamiento y atraso del capital industrial, exceptuando la rama dedicada a la producción de mercancías portadoras de renta para el mercado mundial.
81. El ingreso extraordinario que representa la renta petrolera y su proceso de apropiación interna, determinan las dimensiones y dinamismo del conjunto de la base económica del país. Los capitales privados no petroleros que operan en el ámbito nacional, por lo general se encuentran orientados a la producción o comercialización de bienes de consumo dentro de los límites del mercado interno. Esta magnitud restringida del capital los determina como capitales insuficientes, incapaces de desarrollar las fuerzas productivas del trabajo social. Para sobrevivir, estos capitales necesitan compensar los elevados costos de su baja productividad mediante la captación de la renta que el Estado pone a su disposición por distintos mecanismos.
82. Debido al papel que desempeña la renta petrolera en la valorización de capitales privados bajo condiciones de estancamiento de su escala productiva, genera un crecimiento abismal de las diferencias entre la brecha de productividad del trabajo que rige el mercado mundial y la que opera en el mercado interno nacional. Esto genera que el flujo de renta petrolera se empiece a tornar insuficiente para sostener esta base económica, haciendo necesarios nuevos mecanismos adicionales de flujo de riqueza como el endeudamiento externo y la venta sistemática de la fuerza de trabajo por debajo de su valor. En la medida que la brecha de productividad se vuelve insostenible, se genera un proceso de desmantelamiento de la producción nacional, debido a que resulta más barato importar que producir a lo interno del país.
83. El Estado nacional es el mediador político que se encarga de distribuir la renta petrolera en el conjunto de la economía nacional por medio de la política económica y monetaria. En la experiencia venezolana los medios más eficaces para distribución de la renta han sido la política de sobrevaluación de la moneda, controles cambiarios, otorgamiento de créditos a tasas de interés negativa, subsidio de mercancías petroleras en el mercado nacional y la expansión del gasto social.
84. La acumulación del capital regida por la renta genera una economía deformada, de pequeños capitales que sobreviven gracias a que operan en un mercado protegido donde pueden apropiar renta petrolera. El carácter insuficiente de los capitales nacionales arrastra tras de sí a la clase obrera, negándoles la posibilidad de desplegar la potencia de la que es portadora: el desarrollo de las fuerzas sociales productivas.
85. La disputa internacional y nacional por la renta se convierte en un rasgo permanente que
media en las formas políticas que toma su apropiación. Siendo el Estado el medidor del
proceso, la lucha por su control se torna más agresiva y violenta entre las fracciones de
la burguesía y el capital monopolista extranjero.
86. Los ciclos económicos nacionales se encuentran atados al movimiento de los precios del petróleo en el mercado mundial. La fase expansiva de la renta petrolera toma forma en una gestión de gobierno de contenido populista donde se ejecutan la expansión del consumo, los subsidios estatales y el endeudamiento externo. La fase de contracción de la renta, por su parte, genera una gestión de contenido liberal, de reducción del gasto público, privatizaciones y destrucción de derechos laborales. Estas son las dos formas políticas históricas que ha tomado el proceso de acumulación del capital en Venezuela regido por la renta petrolera.
Los antecedentes de la crisis venezolana
La expansión desmedida de la apropiación de renta petrolera en el gobierno del presidente Hugo Chávez Frías
87. Queda demostrado que el contenido de la crisis estructural del capitalismo en Venezuela obedece a la forma parasitaria en que se realiza el proceso de valorización del capital por medio de la apropiación de la renta petrolera, lo que genera una economía de carácter profundamente atrasada y dependiente. Dejando claro esta determinación, evaluaremos las causas específicas de la profunda crisis económica actual que vive el país.
88. En general, la actual crisis tiene su antecedente en la política expansiva de uso improductivo de la renta petrolera durante el gobierno del Presidente Hugo Chávez. Los ingresos percibidos por exportaciones petroleras entre 1999 y 2014 fueron 960.589 millones de dólares, lo que equivale a un promedio de 56.500 millones de dólares anuales durante 17 años. Como demuestran los resultados concretos de esa gestión, estos extraordinarios ingresos no sirvieron para transformar la especificidad de la base económica por medio del uso de la renta para apalancar un desarrollo de las fuerzas productivas nacionales, sino que se tendió a potenciar el mismo proceso de acumulación parasitario del capital.
89. Con todo lo progresista que fue el gobierno del Presidente Chávez- a nivel de ruptura con 20 años de aplicación de políticas neoliberales y en autonomía frente a las imposiciones del consenso de Washington- la gestión y administración de la renta petrolera no se diferenció mucho de los gobiernos anteriores en cuanto a resultados concretos. Si bien el gasto social fue un rasgo distintivo importante, la gestión económica repitió en una escala mayor los mismos errores, profundizando las deformaciones estructurales de la economía venezolana. Los diversos proyectos en las ramas agroindustrial, petroquímica, gasífera, industrias básicas, así como los planes dirigidos a mejorar la conexión ferroviaria del país, ampliar la generación eléctrica y la universalización del uso de las tecnologías, fueron frustrados por la corrupción y una política económica que levantaba barreras al desarrollo de una industria competitiva.
90. La política de sobrevaluación de la moneda y control cambiario que se sostuvo desde el 2003 al 2015, fue el mecanismo más agresivo para la transferencia de la renta petrolera a los capitales privados extranjeros y nacionales. La política de sobrevaluación potenciaba la capacidad de importación de los capitales privados, a la par que afectaba los ingresos de las empresas que producían para el mercado mundial, al verse obligadas a convertir sus dólares a bolívares sobrevaluados. No solo se volvió más rentable importar en casi todas las ramas industriales, sino que producir a escala para el mercado mundial significaba un costo imposible de sostener en el tiempo. Las consecuencias futuras de esta política sobre PDVSA lo demostraron.
91. En el periodo que va desde el establecimiento del control cambiario en el 2003 hasta el 2013, fueron asignados más de 300 mil millones de dólares al sector privado. Hoy sabemos que por medio del fraude masivo con las importaciones y la remisión de ganancias al exterior la burguesía local pudo incrementar sus activos depositados en el exterior en más de 110 mil millones de dólares en el mismo periodo de tiempo. Distintas estimaciones calculan que el total de la fuga de capitales por parte de capitales nacionales y extranjeros puede estar entre los 400 y 600 mil millones de dólares.
92. Por muy paradójico que parezca, la gestión progresista del Presidente Chávez consolidó el proceso de desmontaje del aparato industrial que iniciaron las políticas neoliberales en 1980. Los múltiples programas del gobierno dirigido a estimular la producción en pequeña escala en el sector agrario y manufacturero, sólo pudo sostenerse mientras el gobierno garantizó la inyección directa de capitales y la compra de una parte importante de la producción por vía de las compras públicas. Todo este proceso ocurre en medio de una feroz disputa interna por la renta petrolera.
93. La nacionalización de empresas estratégicas (CANTV, Electricidad, Bancos, etc.) y las empresas públicas en general, fueron administradas bajo una modalidad que sirvió de vehículo para la transferencia de renta petrolera al capital privado. Esto ocurre sistemáticamente mediante el cobro de los servicios y mercancías a precios subsidiados que se encontraban generalizados, y cuando realizaban sus compras públicas a empresas privadas pagando precios nacionales muy superiores de lo que cuestan esas mismas mercancías en el mercado mundial. Esta situación le generaba continuos déficit que eran compensados por el Estado con transferencia directa de capital. Esta es la verdadera razón económica de la quiebra de las empresas públicas, que se vería agudizada por las pésimas administraciones y la corrupción.
94. El control de precios sobre las mercancías petroleras en el mercado interno (gasolina, aceites, etc.), también fue un mecanismo de transferencias de renta al sector privado en detrimento de la reproducción normal del capital de la industria petrolera. De acuerdo a estudios, el subsidio de la gasolina generaba una pérdida de 1.500 millones de dólares anuales cuyos beneficiarios fueron las empresas privadas que adquieren el combustible y las mafias que acumularon enormes riquezas con el contrabando de extracción.
95. La ampliación histórica del endeudamiento externo es quizás el más evidente indicativo de la expansión del gasto improductivo de la renta petrolera. La deuda externa creció en un 200% en 20 años, pasando de 49 mil millones de dólares en 1999 a 154 mil millones de dólares en el 2018. Fue durante el segundo gobierno de Chávez (2007-2013) que la deuda experimentó su crecimiento más vertiginoso.
96. Este aumento abismal del endeudamiento en medio del boom de los ingresos petroleros, pone al descubierto la dificultad que enfrentaba el país para mantener el tamaño de la economía e impulsar su crecimiento. La masa de renta que ingresaba se tornaba insuficiente para reproducir la base económica, requiriendo de un apalancamiento extraordinario adicional que brindó el crédito externo. El endeudamiento lo que hace es prolongar la catástrofe inminente. Apoyada sobre estas dos columnas tan inestables- el flujo de renta y la expansión de la deuda externa- la reproducción del capital regido por la renta petrolera empieza a llegar a su límite y a hacer evidente su tendencia a una profunda crisis.
97. La deuda externa es también un mecanismo de transferencia de renta, toda vez que Venezuela se veía obligada a pagarla a tasas de interés más elevadas debido a las calificaciones de riesgo país.
98. Finalmente, una de las vías de transferencia de renta más importante fue el gasto social. Si bien, el gobierno del Presidente Hugo Chávez destinó cuantiosos recursos procedente de los ingresos petroleros para mejorar las condiciones de vida del pueblo venezolano y disminuir los índices de pobreza y miseria, hay que señalar que los subsidios generalizados y la ausencia de controles condujeron a que buena parte de esos recursos beneficiarán fundamentalmente a sectores empresariales y mafias corruptas. El gasto social funciona como medio de transferencia de renta petrolera al capital privado, cuando es el Estado quien corre con la carga íntegra de la producción y abastecimiento de medios de vida para la clase trabajador, lo que incide en el abaratamiento de la fuerza de trabajo en beneficio del capital privado que la consume. Esto quiere decir, que la porción del salario de los trabajadores que representan estos medios de vida que subsidia el Estado, se lo ahorran los capitalistas cuando compran la fuerza de trabajo, ampliando así su capacidad para apropiar trabajo excedente o plusvalía a sus obreros.
99. Sostener el crecimiento económico sobre esta forma de apropiación de la renta era inviable e insostenible. De hecho, su prolongación por la vía del endeudamiento externo lo que hizo fue preparar el terreno para el estallido de una crisis histórica muy aguda, como finalmente ocurrió.
El estallido de la crisis (La gestión del presidente Nicolás Maduro)
100. Durante el gobierno del presidente Nicolás Maduro, la continuidad de la gestión expansiva choca con su límite. Aún cuando en los dos primeros trimestres del año 2014 los precios del petróleo se ubicaron en precios promedios de 100 dólares por barril, la economía empezó a registrar tendencia negativa. El incremento de los vencimientos de pago de deuda y la posterior caída progresiva de los precios internacionales del petróleo, hizo estallar la burbuja del crecimiento económico sostenido por la renta petrolera y la deuda.
101. Ya en los últimos años del gobierno de Hugo Chávez, los compromisos de deuda absorben el 20% de las exportaciones totales. Durante el Gobierno del presidente Nicolás Maduro este porcentaje se expande, llegando a alcanzar un 55% en 2015. El doble efecto del pago de la deuda y bajos precios del petróleo, se traduce en una reducción abismal de las importaciones. Los recortes anuales de las importaciones fueron de 17% en el 2014, 30% en el 2015 y 51% en el 2016. El resultado fue- además del grave desabastecimiento y escasez de bienes de consumos esenciales- la imposibilidad de muchas empresas de operar debido a que requieren de materias primas y medios de producción traídos del exterior. En el caso de las empresas públicas como la siderúrgica y la industria petrolera, empezaron a presentar dificultades operativas como consecuencia de la no ejecución de las debidas inversiones de mantenimientos, en muchos casos recursos que fueron robados por las gerencias corruptas de las empresas.
102. El nuevo colapso del capitalismo venezolano dejó una vez más al descubierto el carácter parasitario del proceso de valorización de los capitales privados que operan en el país y el peso de la renta petrolera en la actividad productiva interna. Los altos costos de su baja productividad no les permitió mantenerse en actividad, ni siquiera aprovechando la posibilidad de pagar salarios extremadamente bajos como mecanismo compensatorio a la reducción de la magnitud de la renta. Inició así un proceso masivo de quiebras de empresas y otras comienzan un proceso progresivo al colapso, como el suscitado en las empresas públicas. Muchos capitales privados y extranjeros justificaron el cierre de sus operaciones con el argumento ideológico de la supuesta “persecución a la empresa privada” y los “excesos de controles”, cuando en realidad dejaban de operar porque no había renta suficiente para sostener los altos costos de sus capitales rezagados tecnológicamente.
103. La magnitud del colapso económico queda revelada con la contracción histórica del PIB por el orden del 40% entre 2014 y 2017. Es importante destacar, que hasta aquí no existían las sanciones ilegales extranjeras sobre la actividad economía venezolana y las empresas estatales. Entonces, para justificar la desastrosa gestión de la crisis, el gobierno hizo uso del manipulador y engañoso argumento de la “guerra económica” con el cual buscaron siempre eludir su responsabilidad y al mismo tiempo impedir que el pueblo trabajador pudiera ver las reales causas de la crisis.
104. Mientras el gobierno del presidente Hugo Chávez personificó la cara expansiva de la renta petrolera, al presidente Nicolás Maduro le correspondió personificar su lado adverso; las política anti-populares propias de la contracción de la renta.
105. Haciendo uso de la retórica seudo revolucionaria y antiimperialista, el presidente Maduro justificó su política de priorizar los pagos al capital financiero internacional. Según propia información de su gestión, el gobierno canceló más de 109 mil millones de dólares entre los años 2013 y 2017 en compromisos de deuda. A la disciplina del gobierno con el capital financiero mundial, se suma las condiciones desventajosas para el país en la que continuaron emitiendo deuda, como el ocurrido con los 1.400 millones en bonos PDVSA 2020, donde fue colocado en garantía el 50% de las acciones de CITGO.
106. Para cumplir los compromisos con el capital extranjero, el gobierno sacrificó el gasto social en educación, salud, servicios públicos y seguro social. Las conquistas y derechos sociales fueron desmontados en los hechos. Privilegiar el pago de servicio de deuda también tiene su impacto sobre la producción interna, y fundamentalmente sobre la industria petrolera. El gobierno debió destinar parte de esos recursos para fortalecer las operaciones de PDVSA y no permitir el deterioro y desmantelamiento progresivo de la industria como finalmente ocurrió.
107. Con el programa de recuperación, crecimiento y prosperidad económica lanzado por el gobierno en el 2018, inicia el proceso de aplicación de un programa de ajuste antipopular que tiene por eje la congelación de los salarios, la eliminación de los derechos laborales contractuales y la desregularización de las relaciones laborales. Con el engaño del anclaje del salario mínimo al equivalente a medio Petro (30 dólares americanos), el gobierno ejecutó la eliminación de todos las convenciones colectivas vía instructivo del ministerio del trabajo. Desde este momento desaparecería el salario mínimo legal como referencia para las condiciones de compra-venta de la fuerza de trabajo. El carácter simbólico del salario legal daba carta abierta a los capitales privados para la sobreexplotación extensiva e intensiva de la clase trabajadora venezolana. El programa de crecimiento económico se fundamentó en la reducción al mínimo de los costos laborales a fin de garantizar tasas de ganancias atractivas para los capitalistas.
108. Para tener una idea de la magnitud de la destrucción de los salarios en Venezuela tomemos como referencia que en mayo del año 2012 la cesta alimentaria tenía un costo de 1.811,89 bs y el salario mínimo de las y los trabajadores en esa misma fecha era de 2.770,45 bs, es decir el salario mínimo legal representaba el 153% de la canasta básica. Para junio del 2022- luego de varias reconversiones monetarias- la canasta alimentaria se ubicó en 2.468,76 bs y el salario mínimo de un trabajador apenas es de 175 bs, representando el 7,10% del valor de la canasta alimentaria actual. Un deterioro hoy del 145,90% del poder adquisitivo con respecto a la canasta alimentaria, pero que en los años de plena hiperinflación y dolarización fue mucho mayor.
109. La contracción económica, eliminó miles de puestos de trabajo. La mayoría de las y los trabajadores formados en 15 años de inversión en el sistema educativo, quedó de pronto determinada como población obrera sobrante en condición estancada, con limitadas posibilidades de conseguir vender su fuerza de trabajo aún a salarios por debajo de su valor. Esta realidad material, junto a la sistemática política de destrucción de los salarios y derechos laborales, es la que provoca la expulsión masiva de la fuerza de trabajo al exterior en niveles nunca vistos en la historia de Venezuela. La migración forzada, el incremento de las muertes por enfermedades curables y la actuación de grupos de exterminios en los barrios más pobres, fue la forma que tomó la aniquilación de la fuerza de trabajo sobrante por la profunda crisis del capitalismo parasitario.
VIII Las manifestaciones de la crisis económica en la confrontación política
110. La reducción de los ingresos del país por la caída de los precios petroleros y la priorización del pago de deuda, se traduce en una menor disposición de divisas para asignar en el mercado cambiario controlado. Esto genera que los capitales monopólicos concentren el acceso a las divisas a costa de excluir a una masa importante de pequeños capitales.
111. Este proceso no transcurre pacíficamente, los sectores radicalizados de la pequeña burguesía excluidos de la asignación de divisas son los que protagonizan las guarimbas y movilizaciones violentas del año 2014, arrastrando tras de sí a sectores de la clase trabajadora en condición de dependencia con estos capitales y con el pleno apoyo de las potencias imperialistas. Este conflicto se prolonga por todo el año 2014 y culmina con los primeros acuerdos entre el gobierno y los grupos empresariales sobre las condiciones de reparto de las menguadas divisas al sector privado.
112. El Gobierno de los Estados Unidos ve en estas revueltas urbanas la posibilidad de acelerar la desestabilización e ingobernabilidad en el país luego de la muerte del Presidente Hugo Chávez. Por eso brinda todo su apoyo logístico a la desestabilización interna e internacionalmente despliega una campaña para justificar cualquier desenlace que conduzca al cambio de gobierno en Venezuela.
113. En este periodo los nuevos empresarios surgidos del PSUV y sus aliados, empiezan a acelerar sus procesos de acumulación del capital. Sus privilegios en los cada vez más restringidos accesos a divisas preferenciales, contratos públicos, financiamiento para las importaciones -entre otras prerrogativas- les permiten desplazar en la competencia a otros capitales privados rivales. El fin del estado económicamente fuerte y distribuidor de renta petrolera, acelera la transformación del PSUV en una organización más orientada al trabajo con la burguesía y la asociación con todo tipo de capitalistas. Mantenerse en el poder pasa por convertirse en una organización al servicio del capital privado.
114. El año 2015, el impacto de la escasez y el deterioro de las condiciones de vida de la población producto de la tendencia a la caída de los salarios reales, se expresa en la contundente victoria del bloque de los partidos tradicionales de la derecha en las elecciones parlamentarias. Con la conquista de los ⅔ partes del parlamento, la oposición de derecha ve cerca el fin del gobierno, y anuncia que impulsará desde el parlamento un conjunto de acciones ilegales con el fin de deponer el gobierno por vía parlamentaria en 6 meses. Esta confrontación entre poderes públicos conduce a la declaración de desacato del parlamento por parte del Tribunal Supremo de Justicia.
115. La agudización de la crisis económica aunado a la inestabilidad política que generaba la confrontación entre el poder ejecutivo y el legislativo, desembocó en las violentas movilizaciones del año 2017. Este es un punto alto de choque entre los dos polos de la polarización política que se termina resolviendo con una fuerte represión sobre la oposición de derecha y la restauración de la unidad del poder estatal en manos del PSUV por medio de la creación de la Asamblea Nacional Constituyente.
116. La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) fue un instrumento, que si bien cumplió un papel para contener la ofensiva reaccionaria de la derecha pro-imperialista, terminó defraudando las expectativas de cambios que esperaban los sectores populares frente a los graves efectos de la crisis económica. Lejos de avanzar en la dirección que esperaban las masas populares, la ANC se dedicó a legislar para los intereses del capital con la famosa ley de inversiones extranjeras, la instrumentación del anti-popular plan de recuperación económica del 2018 y finalmente aprobando la inconstitucional y mal llamada ley anti-bloqueo. Pero el principal papel de la ANC fue preparar las condiciones políticas para la aplicación del programa de ajuste y entrega mediante la concentración del poder político en manos de la cúpula neoliberal que dirige el Ejecutivo nacional. El capital fue moldeando un gobierno autoritario para la gestión con mano dura de la crisis en su favor.
117. Para el 2019 la contracción de la economía llegaba al histórico 70% comparada con sus dimensiones en el 2013. En ese cuadro complejo la oposición de derecha decide ejecutar el plan urdido por el imperialismo estadounidense para crear un Gobierno paralelo y la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra el país hasta provocar la caída del gobierno del presidente Nicolás Maduro. Los partidos de derecha ya sin la capacidad de movilización interna y con su respaldo empresarial mermado, debido a la crisis económica y las asociaciones de los capitales más concentrados con el gobierno, se apoyaron en la fuerza de las potencias imperialistas para intentar forzar el cambio de gobierno.
118. La administración de Donald Trump se pone a la cabeza de esta ofensiva injerencista al que no tardan en sumarse la Unión Europea y muchos otros países capitalistas. Como se puede ver, las sanciones ilegales imperialistas tienen que ver con la forma que toma la disputa internacional y nacional por el control de la renta petrolera. El imperialismo estadounidense-europeo las aplica con el fin de forzar un cambio del gobierno actual por otro que esté encabezado por fuerzas más identificadas con los intereses de sus monopolios.
Los efectos de las sanciones criminales imperialistas
119. Como queda demostrado, las sanciones ilegales imperialistas no son la causa de la crisis capitalista en Venezuela, sino el proceso expansivo del rentismo que chocó violentamente con sus límites en el año 2014. La injerencia y sanciones criminales externas vienen a agudizar esta crisis, fundamentalmente con las medidas coercitivas unilaterales que se adoptan en el 2019 en respaldo a la farsa del gobierno interino de Juan Guaido.
120. Si bien, es en 2015 que el Gobierno de EEUU declara a Venezuela una amenaza inusual y extraordinaria para sus intereses- orden ejecutiva que sirve de base jurídica al escalamiento de la injerencia y sanciones- no es sino hasta el 2017 cuando el gobierno de Donald Trump, en respuesta a la instalación de la ANC, emite la primera sanción financiera que impedía la renegociación de los bonos de deuda del Gobierno, PDVSA y empresas públicas venezolanas en el mercado norteamericano. Este fue un duro golpe para el Gobierno y la industria petrolera, debido a que luego de cancelar miles de millones de dólares en servicio de deuda, se vio de pronto sin la posibilidad de poder negociar acceso a nuevo financiamiento.
121. El recrudecimiento de las sanciones sigue con el reconocimiento del “gobierno interino” de Juan Guaido, que lleva el congelamiento de fondos de la República en bancos en el exterior, embargo de activos como CITGO en EEUU y Monómeros en Colombia, declaración de países de no pagar sus deudas contraídas con el gobierno de Venezuela, desconexión de las empresas públicas del sistema de pagos internacionales, persecución a las compras del gobierno venezolano en el exterior que imposibilitaron la importación de medicamentos, alimentos y materias primas.
122. Las sanciones sobre PDVSA llevaron al colapso definitivo de la industria petrolera venezolana, que ya entonces importaba el combustible que se consumía en el mercado interno y su producción de crudo venía en caída libre. Con las sanciones, PDVSA perdió su mercado natural en los EEUU y los efectos colaterales de las sanciones dificultan la colocación de crudo en otros mercados, provocando que las ventas se realizarán a precios de descuentos que resultaban perjudiciales para la industria.
123. Al igual que el conjunto de la economía, las sanciones ilegales no son la causa de la quiebra de PDVSA, sino el proceso de desinversión sistemática, la descapitalización producida por las políticas estatales de captación de la renta petrolera, así como la errada política de migrar a los pozos extrapesados de la faja del Orinoco cerrando cerca de 17 mil pozos convencionales. Así mismo, el cierre del mercado estadounidense al petróleo venezolano, tiene que ver con el crecimiento exponencial de la producción de crudo en Canadá con destino a este mercado y el crecimiento de la extracción de crudo de esquisto.
124. Los efectos de las sanciones criminales se reflejaron en la contracción aún más profunda de la economía, que en el 2019 fue del 26% y el 2020 de 25%, llegando al récord histórico de contracción acumulada de 83% en el periodo del 2012 al 2021.
125. El imperialismo estadounidense y europeo, en conjunto con la derecha opositora, aun cuando no lograron el objetivo de forzar el cambio de gobierno, si incidieron en el giro definitivo de la política del gobierno hacia la apertura neoliberal. Las sanciones al hacer mermar aún más los ingresos del país y estancar la producción petrolera, acrecentó la precariedad de las condiciones de vida de la clase obrera profundizando el fenómeno de la migración masiva. Según datos de ACNUR la cifra de migrantes venezolanos rebasan los 6 millones de personas.
126. Las sanciones imperialistas no afectan por igual a las clases sociales en Venezuela. Mientras la burguesía asociada al gobierno se beneficia de las prerrogativas estatales e incluso hacen negocio con las sanciones al sacar ganancias extraordinarias al participar en las triangulaciones para evadir las restricciones estadounidenses, la clase obrera ve destruido sus ingresos por la hiperinflación, la política de congelamiento de sueldos, la liberación de precios, el deterioro de los servicios públicos y la eliminación del gasto social. El gobierno se ha encargado de gestionar los efectos de las sanciones imperialistas protegiendo los intereses del capital y trasladando la mayor carga sobre los hombros del pueblo trabajador.
IX. El nuevo Pacto de Elites para el relanzamiento del proceso de acumulación del capital
127. Con el colapso de la industria petrolera el gobierno proclama el supuesto fin del rentismo y el relanzamiento de la actividad económica sobre nuevas bases. Cuando el gobierno y los teóricos a su servicio hablan del agotamiento del modelo rentista, se refieren al colapso de la forma actual de apropiación de la renta petrolera mediada por el estado y no del fin de la especificidad de la acumulación del capital determinado por la renta. Esto se pone al descubierto cuando se hace evidente que los nuevos rubros de exportación siguen siendo mercancías portadoras de renta como los minerales, ganado, cacao, café, marisquería, pescados, entre otras materias primas donde el petrolero continúa siendo el principal producto de exportación.
128. Lo que está en marcha es un cambio en la forma de apropiación primaria de la renta de la tierra y los mecanismos de transferencia al capital privado no petrolero. La situación de descapitalización y destrucción operativa de PDVSA, sirve de base para que los capitales extranjeros y nacionales trabajen para imponer su viejo anhelo de desmontar el poder político y económico del Estado venezolano, al hacer mermar su capacidad para captar la renta y desempeñar un papel importante en su distribución. La necesidad de atraer capitales extranjero para relanzar la producción petrolera se traducirá en un proceso de privatización de la industria y la imposición de una serie de concesiones que harán retroceder la participación de la nación sobre la riqueza petrolera al estilo de las primeras concesiones de explotación de los yacimientos por las transnacionales norteamericanas e inglesas, tal como ocurrió en el siglo XX.
129. Con el discurso demagógico de la “superación del rentismo”, pretenden ocultar al pueblo venezolano este contenido peligroso y al mismo tiempo convencerle que la política neoliberal que aplican está modificando de raíz la base económica nacional, cuando en realidad el proceso de acumulación del capital en Venezuela sigue estando regido por la renta y particularmente la renta minero-petrolera. El hecho concreto de que el proceso de recuperación económica ha llegado de la mano de la subida de los precios del petróleo en el mercado mundial lo demuestra.
130. La profundidad de la crisis y la incapacidad de las sanciones ilegales de cumplir su cometido, lleva a las dos facciones enfrentadas de la burguesía a establecer puentes de acercamiento para llegar a acuerdos que permitan restablecer la gobernabilidad y condiciones jurídicas y económicas para la actuación del capital privado nacional y extranjero. En el año 2.020 estos acuerdos empiezan a dar sus primeros frutos con las políticas de liberación de precios, flexibilización con la dolarización de la economía y la continuidad de la exoneración de pago de impuestos de productos importados.
131. La reanimación de la actividad económica, producto de los ingresos por concepto de remesas, las actividades mineras no reportadas a la economía, la afluencia de recurso procedente de actividades ilegales y el impacto que empieza a tener los bajos salarios, genera que la nuevos grupos burgueses y los empresarios agremiados en FEDECÁMARAS, incrementen sus exigencias de cambios y garantías las cuales tomaron forma en la ilegal Ley Anti-Bloqueo aprobada por la Asamblea Nacional Constituyente en el 2020. Con esta Ley queda develada la orientación neoliberal del gobierno.
132. Electa la Asamblea Nacional en diciembre del 2020, con plena hegemonía del PSUV, se aboca a ejecutar el plan de “reconciliación y paz” con la oposición de derecha y las organizaciones empresariales. La primera acción de la nueva presidencia del parlamento es reunirse con FEDECÁMARAS y establecer una mesa de trabajo permanente. Posteriormente se construyen alianzas estratégicas con todos los sectores del capital y terratenientes.
133. La disposición entreguista del gobierno, es una premisa clave para el establecimiento de los diálogos de México con la oposición de derecha y las negociaciones públicas con el gobierno de los EEUU. Los diálogos y acuerdos tienen años realizándose de manera no oficial, la mesa de México viene a regularizarlos y darles un carácter público. con La maquinaria propagandística del gobierno se esfuerza en mostrar los diálogos de México y el comienzo de la flexibilización de las sanciones ilegales como una victoria “antiimperialista”. En este mismo sentido, el ajuste neoliberal que flexibiliza relaciones laborales, privatizar empresas públicas y le da luz verde a una nueva apertura petrolera, aparece justificado como una estrategia “antiimperialista”.
Claves del programa de ajuste neoliberal del gobierno del presidente Nicolás Maduro, la cúpula del PSUV y sus aliados.
134. La piedra angular del programa de recuperación económica de la “reconciliación nacional y la paz” avalado por el imperialismo estadounidense, es la política laboral antiobrera. Como la especificidad nacional del proceso de acumulación del capital no ha cambiado y los capitales que operan siguen estando caracterizados por su baja productividad, la forma principal de compensar los altos costos de su baja escala es garantizar el acceso a fuerza de trabajo barata. Explotar fuerza de trabajo de forma intensiva y extensiva y además pagada a precio por debajo de su valor, es un mecanismo fundamental para garantizar una elevada ganancia a los capitalistas.
135. Esta es la razón por la cual el gobierno fija el salario mínimo en Bolívares y en un monto precario muy lejos de lo requerido para satisfacer necesidades básicas. Junto con el salario fueron desmontadas las contrataciones colectivas, las cajas de ahorro y prestaciones sociales de las y los trabajadores, abaratando aún más la fuerza de trabajo en beneficio de la ganancia capitalista. El gobierno ha impuesto una especie de suspensión de garantías constitucionales y legales para la clase obrera. Los derechos establecidos en la Constitución y las leyes laborales son letra muerta, el mismo Estado, en estrecha alianza con el empresariado, permite despidos masivos ilegales, bloquea la creación de sindicatos clasistas, niega el derecho a la defensa de los trabajadores en los tribunales y con el pretexto de la lucha contra el “imperialismo” criminaliza y persigue las luchas sindicales.
136. Otras de las políticas banderas del gobierno para atraer capitales es el inicio de un proceso de privatización de empresas públicas, retorno de tierras y empresas a antiguos dueños y otorgamiento de concesiones para la explotación de minerales estratégicos en condiciones lesivas para el país. Para brindar garantías adicionales a la ganancia de los capitalistas, el Estado promueve políticas de exoneración fiscal, liberación de precios y en algunos casos le permite apoyarse en la capacidad operativa del Estado. Esto último es lo que más aplican las empresas de la burguesía vinculada al gobierno: utilizan los activos de las empresas del Estado para desarrollar sus actividades económicas sin costo alguno.
137. Los subsidios al sector privado no han sido eliminados. Todavía se benefician del pago de combustible a precios preferenciales, otorgamiento de préstamos públicos especiales y la entrega de bienes públicos en concesión. La transferencia de riqueza más potente que percibe el capital privado es la política de sobrevaluación de la moneda por medio de la inyección de divisas públicas en el mercado cambiario. Desde el 2021 hasta mediados del 2022 el gobierno ha inyectado 3 mil millones de dólares. Esta política de sobrevaluación ya empieza a obrar en contra del frágil auge de la producción no petrolera para la exportación que el Gobierno presentaba como la prueba del fin del rentismo.
138. De todos los procesos de privatización, el más importante y polémico es el del sector petrolero. El gobierno de Maduro está aplicando una nueva apertura petrolera. El objetivo declarado del gobierno es darle apertura a la inversión privada en el sector. Todo indica que estamos cerca de una reforma de la ley de hidrocarburos con la finalidad de iniciar un proceso de privatización de la industria. La empresa norteamericana Chevron juega un papel importante en el impulso de los cambios que buscan transferir las actividades primarias al sector privado.
139. La guerra en Ucrania ha inclinado la balanza en favor de los objetivos del Gobierno del Presidente Nicolás Maduro para establecer un diálogo directo con el Gobierno de los EEUU. El propio Maduro ha expresado públicamente la intención de su gobierno de poner a disposición las reservas de petróleo y gas de Venezuela para abastecer los mercados de EEUU y Europa en el marco de los altos precios provocados por la guerra en Ucrania. La necesidad del imperialismo estadounidense de poner coto al crecimiento de los precios del combustible en el mercado mundial, lo lleva a flexibilizar aún más las sanciones ilegales sobre la industria petrolera venezolana. A la renovación de los permisos de operación de Chevron se suma nuevos permisos para que petroleras europeas puedan comercializar crudo venezolano.
140. Pero estas no son las únicas medidas de relajamiento de las sanciones adoptadas por los EEUU. Desde el inicio y como resultado de los diálogos, EEUU ha levantado restricciones a Venezuela para el intercambio comercial entre ambos países. En la medida que los ingresos petroleros de Venezuela se amplíen por los altos precios actuales, la tendencia será a la normalización de las relaciones comerciales entre ambos países. El 2021 las exportaciones e importaciones entre ambos países se incrementaron sustancialmente.
141. El gobierno de Maduro compite codo a codo con los partidos de la derecha opositora para demostrarle al capital privado nacional y extranjero, pero fundamentalmente al estadounidense, que es una garantía para sus intereses en Venezuela. El gobierno de la cúpula socialdemócrata del PSUV se ha convertido en el gendarme que demandaba el capital para imponer el programa de ajuste antipopular.
142. La cúpula neoliberal del gobierno está realizando el hito histórico de aplicar políticas antipopulares y antinacionales que no pudieron implementar plenamente los gobiernos de la derecha tradicional en 40 años de democracia punto-fijista: la entrega de la industria petrolera, la privatización de las empresas públicas estratégicas y la plena desregularización de las relaciones laborales. De allí el reconocimiento que cada día recibe de sectores empresariales nacionales como FEDECÁMARAS y de capitales monopólicos imperialistas.
X. El proceso de confrontación, deslinde y ruptura con la política neoliberal, entreguista y antipopular.
143. El PCV siempre ha mantenido una postura crítica de la gestión de los gobiernos del presidente Hugo Chávez y el presidente Nicolás Maduro mientras participamos del Gran Polo Patriótico. Está reflejado en los documentos de nuestros Congresos, declaraciones políticas de los Comité Central y Buró Político, así como en las publicaciones de nuestro órgano de prensa Tribuna Popular, la consecuente política de nuestra organización con los intereses de la clase trabajadora venezolana y el movimiento popular en el marco de un proceso político plagado de contradicciones.
144. En términos generales, el gobierno del presidente Nicolás Maduro se caracteriza por personificar el ajuste económico correspondiente a la caída de los ingresos por concepto de renta petrolera. Sin embargo, este proceso se inicia en el marco de una feroz injerencia del imperialismo estadounidense que contribuye a fortalecer la polarización entre las fuerzas subordinadas a los EEUU por un lado y la amplia alianza de fuerzas antiimperialistas en otro. Aún en este contexto, el PCV no dejó de jugar un papel activo en el ejercicio de la crítica contra las políticas antipopulares del gobierno y de impulsar luchas concretas para la conquista de una salida revolucionaria a la crisis.
145. Las profundas diferencias del PCV con la política laboral regresiva del gobierno, la corrupción en la administración de las empresas públicas y los retrocesos en la política agraria, nos lleva a condicionar nuestro apoyo a la candidatura del presidente Nicolás Maduro para las elecciones presidenciales de mayo del 2018 a la firma de un acuerdo marco unitario para la salida revolucionaria a la crisis. El contenido de este acuerdo es el compromiso por revertir las políticas anti-obreras e impulsar medidas revolucionarias y de protección de los derechos sociales del pueblo frente al avance de la crisis y la agresión imperialista.
146. En agosto del 2018 el gobierno da el primer golpe contra el acuerdo marco unitario, con el famoso plan de recuperación, crecimiento y prosperidad económica cuyas nefasta consecuencias para los trabajadores y pueblo en general ya analizamos. El PCV desplegó una fuerte campaña y lucha contra las políticas anti-obreras que emanaron de este plan.
147. Aún en el contexto de la agudización de la agresión imperialista con la imposición de las conocidas medidas coercitivas unilaterales, el gobierno profundizó su política entreguista y anti-popular. La estrategia del gobierno para derrotar la ofensiva imperialista fue otorgar todo tipo de concesiones al capital monopolista mundial con el fin de lograr su reconocimiento y aceptación. La expresión más acabada de este abierto giro liberal fue la aprobación de la mal llamada ley anti-bloqueo.
148. El completo giro neoliberal del gobierno y su total ruptura con el acuerdo marco unitario del 2018, es la premisa del surgimiento de la Alternativa Popular Revolucionaria (APR) el año 2020 y su transformación en una propuesta electoral independiente para los trabajadores y capas populares que luchan contra el carácter entreguista y antipopular de la política gubernamental. El reformismo ha pretendido minimizar la importancia de este hecho político (el surgimiento de nuevos referentes para el reagrupamiento de las fuerzas obreras y populares) por medio de acusar al PCV de subordinar su política a un número de cargos en el parlamento.
149. La tendencia entreguista del gobierno se consolida cuando se oficializa las mesas de diálogo con la oposición de derecha. Este proceso le da al plan de ajuste una forma más nítida como expresión del programa común de los dos fragmentos de la burguesía para relanzar la acumulación del capital. El contenido neoliberal se convierte en el eje de la ofensiva de la burguesía en su conjunto contra la clase trabajadora y las capas populares.
150. La posición del PCV es expresión política de la ruptura definitiva de la clase trabajadora con un gobierno arrodillado al capital. La unión de la oposición de derecha y la cúpula del PSUV en torno a un programa a la medida del capital mundial, coloca a la clase obrera venezolana ante la necesidad de avanzar en su unidad e independencia política.
La arremetida contra el PCV y el movimiento obrero.
151. El pacto de élites y el giro neoliberal modifica el campo de los enemigos a combatir para la cúpula del gobierno. La agenda de “reconciliación y paz” coloca a los partidos de la derecha opositora, los gremios empresariales, las empresas estadounidenseeuropeas y en general el capital transnacional, como alianzas a cuidar y profundizar. Las fuerzas enemigas pasan a ser aquellas que ofrezcan resistencia al programa de ajuste; es decir, el Partido Comunista de Venezuela (PCV), las fuerzas revolucionarias en la base del PSUV, el movimiento obrero clasista y demás fuerzas sociales comprometidas con las luchas anticapitalistas, particularmente en su modalidad neoliberal.
152. Lo paradójico es que los ataques contra el PCV y el movimiento obrero clasista lo ejecutan encubriéndose bajo un falso discurso socialista y antiimperialista. Acusan al PCV de poner en riesgo la “revolución” y dividir la “unidad antiimperialista” en un escenario de agudización de la injerencia imperialista. Algunos sectores del movimiento popular caen en este engaño y demagogia de la cúpula burguesa del PSUV. Pero las fuerzas con mayor claridad clasista y revolucionaria pueden ver nítidamente que este discurso no es más que una burda manipulación ideológica.
153. En general, la mayoría de la clase trabajadora venezolana puede reconocer el carácter burgués de las fuerzas que dirigen el PSUV y la existencia de un acuerdo entre el gobierno, los partidos de derecha, los empresarios y los EEUU. Es imposible ocultar que el carácter de la política que ejecutan no tiene como fin derrotar ninguna agresión imperialista, sino todo lo contrario; persigue garantizar los intereses a los capitalistas y a las potencias imperialistas. La manipulación de la falsa unidad antiimperialista en este contexto, sólo puede existir como un burdo chantaje para llevar a la clase obrera a aceptar como inevitable el precipicio neoliberal.
154. Por eso, nadie está más interesado en mantener la falsa polarización ideológica chavismo-oposición que la cúpula del gobierno y sus nuevos aliados de la derecha proimperialista. Los ataques contra el PCV aplicando censura comunicacional, bloqueando el derecho de palabra del PCV en el parlamento, y violentando derechos políticos de la clase obrera a presentar candidaturas propias en procesos electorales, tienen como fin impedir el surgimiento de un nuevo referente de izquierda que personifique una acción independiente de la clase obrera, campesina y sectores populares frente al avance del capital sobre sus derechos y que pueda convertirse en una auténtica alternativa de cambio.
155. Los ataques contra los derechos electorales, gremiales y libertades políticas de la clase obrera se incrementan. Está se manifiesta en el campo de las luchas sindicales con la eliminación del derecho a huelga, los impedimentos a la organización sindical clasista y la sistemática práctica de judicialización y criminalización de las luchas reivindicativas de los trabajadores. En el terreno de los derechos políticos, el Consejo Nacional Electoral (CNE) se ha convertido en un instrumento ciego al servicio de las arbitrariedades y autoritarismo de la cúpula del gobierno. El CNE en abierta contradicción con la Constitución y las leyes que lo rigen, violenta de forma sistemática los derechos políticos del PCV y del pueblo en general en cada proceso electoral. El derecho de registrar partidos e inscribir candidaturas para elecciones se está convirtiendo en un derecho restringido a los acuerdos políticos entre el gobierno y los distintos grupos de la oposición de derecha.
156. En esta línea, el CNE al obstaculizar los derechos de las organizaciones obreras y populares de participar de procesos electorales, contribuye a fortalecer un sistema político excluyente dominado por los bloques hegemónicos políticos de la burguesía. Este proceso de erigir un nuevo sistema bipartidista al servicio de las clases dominantes, se realiza violentando los derechos de representación de las minorías consagradas en la Constitución venezolana.
XI. La independencia y unidad de la clase trabajadora
157. Mientras los dos fragmentos políticos de la burguesía estrechan sus alianzas para implementar el ajuste económico, la clase obrera venezolana continúa permeada por la falsa polarización ideológica que le impide desplegar una acción política independiente frente a sus enemigos de clase. Las condiciones materiales sobre las que se reproducen los diferentes componentes de la clase obrera en Venezuela es la base sobre la que opera la subordinación de diversos sectores de la clase obrera a los dos fragmentos hegemónicos de la burguesía.
158. El perfeccionamiento de los mecanismos de control social que ejerce el gobierno, fundamentalmente sobre la población obrera desempleada (sobrante para las necesidades de acumulación del capital) y el sector de los trabajadores activos del sector público, sirven para mantener su dominación sobre amplias masas de trabajadores y capas populares que reproducen su vida material a través de los insuficientes programas sociales asistencialistas del gobierno. La cúpula dirigente del PSUV utiliza abiertamente el aparato estatal y los recursos del Estado para ejercer control sobre sectores de la población más empobrecida y degradada por la crisis. La incidencia del Gobierno en esta población obrera ha venido mermando en la medida que la política neoliberal impone recortes drásticos del gasto social. En el sector de los trabajadores públicos es donde ocurre la reacción más importante contra la política neoliberal del gobierno como consecuencia de los efectos de la política salarial regresiva.
159. La burguesía tradicional, representada por los partidos de oposición de derecha, también está perdiendo terreno en su influencia ideológica sobre sectores de trabajadores. Históricamente, los fragmentos de la clase obrera que se han visto arrastrada por los intereses de esta burguesía, son aquellos cuya reproducción material se realiza con relativa independencia del gobierno y por ende son mayoritariamente trabajadores de las empresas privadas de capital nacional y extranjero. La sucesivas derrotas de la oposición de derecha, el impacto negativo de las sanciones ilegales, la desconfianza creciente en los liderazgos políticos de la derecha y las crecientes violaciones a los derechos de las y los trabajadores al servicio de numerosas empresas privadas, están entre las causas del deterioro de la influencia de este sector de la derecha sobre las y los trabajadores. Sin embargo, el último proceso electoral regional sigue mostrando un respaldo significativo de sectores de trabajadores a estas fuerzas.
160. El desgaste de la confrontación política entre los dos bloques de la burguesía, está fortaleciendo un crecimiento de las formas de conciencia que se reconocen como indiferentes a la lucha política en general. Según recientes encuestas, más del 60% de los consultados no se identifican con ninguno de los dos bloques políticos hegemónicos. Se evidencia que los trabajadores y las masas populares en general buscan salidas a la crisis al margen de la polarización ideológica, sin que eso signifique una ruptura con el reformismo burgués. La ausencia de organización y conciencia de clase en el pueblo trabajador de la ciudad y el campo los convierte en presas fáciles de nuevos engaños fabricados por los partidos burgueses.
161. Finalmente, en medio de la polarización ideológica y el crecimiento de la indiferencia política en las masas obreras y populares, está emergiendo y creciendo una vanguardia de trabajadores que enfrenta al gobierno y a los capitalistas desde sus intereses inmediatos. Este proceso aún remite a luchas reivindicativas, pero con componentes clasista en su seno que imprimen un avance hacia la organización de una acción política consciente e independiente de la clase trabajadora, no solo para resistir la ofensiva neoliberal del capital, sino también como una potencial alternativa de poder obrero-popular frente a la dominación burguesa.
162. La acción sindical y política independiente de la clase trabajadora en procura de sus propios intereses es condición necesaria para derrotar la ofensiva neoliberal. Mientras la clase trabajadora siga bajo la influencia del reformismo burgués o dominado por una conciencia despolitizada, no podrá revertir el plan de destrucción de los derechos laborales y populares, ni podrá plantearse el objetivo de su definitiva emancipación.
163. De igual modo, en momentos en que la fracción burguesa en el poder y su gobierno adelantan un proceso de desestructuración, fragmentación y debilitamiento orgánico de la clase trabajadora, es necesario plantearse avanzar hacia la unificación total de nuestra clase.
164. Como sabemos, históricamente las clases dominantes se han propuesto dividir objetiva y subjetivamente a las y los trabajadores, con la finalidad de impedir que insurja un potente movimiento obrero con conciencia de clase, capaz de jugar un papel revolucionario. Y en gran medida lo han logrado, particularmente, al hacer separaciones entre los que realizan labores manuales y los que realizan labores intelectuales, entre los que son fuerza de trabajo con niveles de cualificación y especialización y los que carecen de tal característica; estableciendo diferencias normativas, tanto corporativas como legales, en la administración de las relaciones de trabajo y propiciando distintas formas de agrupamientos y de organizaciones entre unos y otros (sindicatos unos, gremios profesionales otros), lo que también se refleja en la subjetividad de los diversos sectores de trabajadores. Así han logrado, por ejemplo, la gran división entre obreros y empleados, lo que se ha profundizado con el desarrollo científico-técnico. A tal propósito han servido los partidos social-reformistas y el sindicalismo desclasado.
165. Es tarea primordial del Partido Comunista realizar los mayores esfuerzos por lograr la unidad real de la clase trabajadora y eso pasa, en primer lugar, por unificar su esfuerzo político-orgánico y de masas en la labor que realizan los organismos del Partido y sus frentes de masas hacia el conjunto de las y los trabajadores, independientemente del oficio o profesión de cada sector y sin importar a qué patrono venden su fuerza de trabajo (público o privado), ni la rama sectorial/industrial/profesional al que pertenezcan; obviamente, eso no suprime las particularidades operativas en la atención a determinados sectores, pero con un criterio de unidad de clase.
166. Partimos del criterio leninista de que en la militancia comunista no hay diferenciación laboral ni profesional, ni estatus especiales que asignen ni más derechos ni privilegios ni a unos ni a otros dentro del partido del proletariado. Igualmente, en el movimiento obrero y sindical en general, debe propenderse a la unidad de todos los que venden su fuerza de trabajo sin distinciones y por tanto, tienen las mismas necesidades de liberarse de la explotación y opresión capitalista. Tal necesidad es mayor en los momentos actuales de aguda crisis capitalista y de desarrollo, por parte de la burguesía y su Estado, de políticas tendentes a imponer desregulación laboral y destrucción de las capacidades de lucha del conjunto de la clase trabajadora.
XII. La situación específica de la clase trabajadora y capas populares
El movimiento obrero y sindical
167. Como hemos evaluado de sobra, la clase trabajadora en todos sus componentes (obreros cualificados, obreros manuales y desempleados) son los más duramente golpeados por la gestión liberal de la crisis. Sobre la destrucción de los derechos de la clase trabajadora es que se levanta la cacareada “recuperación económica”. La agudización de la explotación de la fuerza de trabajo en beneficio de la ganancia capitalista se asienta sobre una doble base: la pérdida o debilitamiento de los derechos individuales y económicos (salario, convenciones colectiva, prestaciones sociales, cajas de ahorros, fondos de pensiones, extensión de la jornada laboral, despidos abiertos y simulados, desregulación del mercado laboral, abandono de la salud y seguridad en el trabajo) y la sistemática restricción a los derechos colectivos y políticos de la clase trabajadora para dejarla en la indefensión, desarmándola orgánica y políticamente, tal y como ya lo hemos analizado anteriormente.
Fortalecer al sindicalismo clasista en media la amplia unidad de acción: relanzar a la CUTV, consolidar al FNLCT
168. En medio de la agudización de la lucha de clases en Venezuela y ante una severa crisis de dirección sindical en el movimiento de las y los trabajadores, desde mediados del 2014 hemos impulsado y apoyado el proceso de construcción y desarrollo del Frente Nacional de Lucha de la Clase Trabajadora (FNLCT), con la participación activa de la Corriente Clasista de Trabajadores y Trabajadoras “Cruz Villegas”, junto a diversas expresiones de organización y de lucha de la clase trabajadora venezolana, lo que fue una orientación expresa de la 13° Conferencia Nacional de Organización y Masas “Pedro Ortega Díaz” (8, 9 y 10 de agosto del 2014).
169. No obstante, al verificar la creciente necesidad que tiene la clase trabajadora venezolana de contar con un centro de dirección sindical clasista, que asuma consecuentemente la defensa de los derechos laborales y que pueda ejercer la representación genuina y legítima de las y los trabajadores organizados en los escenarios nacionales e internacionales, combatiendo a las tendencias sindicales patronales y desclasadas y contribuyendo en la formación de conciencia de clase de las masas trabajadoras, a través de la lucha unitaria, organizada, solidaria e internacionalista contra el sistema capitalista – en el contexto de un proceso de acumulación de fuerzas obreras, campesinas, comuneras y populares -, el XV Pleno del Comité Central (2019) decidió orientar la reactivación y el relanzamiento de la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV), sin menoscabo de la existencia del FNLCT, que tendrá que continuar construyéndose y desarrollándose en todo el país, con las características amplías que lo definen y que le confieren la condición de valioso y pertinente instrumento de lucha unitaria.
170. Este XVI Congreso reafirma tal decisión y plantea la necesidad de que todas las estructuras orgánicas del PCV y la JCV asuman tal tarea, que por supuesto recae de manera operativa en la Comisión Nacional del Movimiento Obrero y Sindical y en los frentes de masas específicos del Partido para la labor político-sindical entre las masas trabajadoras.
171. Son numerosas las dificultades que se presentan en el proceso de reactivación y relanzamiento de la CUTV en las condiciones actuales en nuestro país. Comenzando por las graves y descaradas violaciones a la libertad sindical en que incurre el Gobierno Nacional, cuando el Ministerio del Trabajo se niega a darle registro legal a sindicatos organizados o promovidos por nuestra Corriente Clasista o por cualquier sector o grupo de trabajadores y trabajadoras que no acepten el condicionante previo de la afiliación a la desclasada y pro-gubernamental CBST; la única flexibilidad que ha tenido este gobierno, en cuanto a registrar organizaciones sindicales no adheridas a la CBST, es en favor de tendencias sindicales desclasadas vinculadas a la derecha opositora, como en el caso de la central sindical ASI, que junto a la dirección de la CTV, fundamentalmente, expresan en el plano sindical la conciliación de clases y el pacto de élites que han establecido el Gobierno y partidos de la oposición reaccionaria para darle aparente legitimidad a la política neoliberal en curso.
172. Por otra parte, está el desprestigio generalizado del que adolecen las centrales sindicales en Venezuela entre las y los trabajadores, quienes no reciben de tales estructuras la atención que requieren ante los agudos y crecientes problemas que padecen en medio de la ofensiva patronal y gubernamental liquidadora de derechos. Para la generalidad de las y los trabajadores, las centrales sindicales son dirigidas por élites burocráticas divorciadas de la realidad de la clase trabajadora, y efectivamente es así en el caso de las centrales sindicales del sistema, tanto la oficialista (CBST) como en general las dirigidas por las derechas opositoras.
173. No obstante, también son escollos que debemos superar para el cumplimiento de esta tarea fundamental, la insuficiente vinculación de nuestro Partido con las masas trabajadoras, situación que se potencia y nos hace mucho daño en momentos en que el Gobierno y las tendencias anticomunistas dominantes tienden un cerco comunicacional y político contra el PCV. En el caso concreto de la reactivación de la CUTV nos afecta el largo período de inactividad orgánica de la central sindical clasista, que se originó fundamentalmente en una decisión política (discutida con el activo del cutevismo) a inicios del Gobierno de Hugo Chávez, cuando privilegiamos el propósito de unir a todas las fuerzas sindicales de la alianza patriótica y antineoliberal para construir una nueva central obrera que desplazara a la entonces hegemónica CTV, lo que nos llevó incluso a sacrificar a las bases sindicales de las federaciones de la CUTV y a desactivar a esta central como referente organizado del clasismo en Venezuela.
174. No obstante a todas esas situaciones externas y propias, se impone la realidad objetiva, las inmensas necesidades de las masas trabajadoras y su inequívoco instinto de clase, que en el estado generalizado de indefensión en que se encuentran, continuamente dan muestras de deseos de lucha y manifiestan vivo interés en agruparse en organizaciones que actúen con total independencia y autonomía ante el capital, el Estado y los partidos burgueses.
175. La doble pero interrelacionada tarea de reactivar a la CUTV y de fortalecer al FNLCT, pudiera encontrar escenarios promisorios en el proceso de amplía unidad de acción sindical que hemos iniciado y que a partir de este Congreso debemos adelantar con mayor convicción y efectividad.
El campesinado y trabajadores del campo
176. La acumulación acelerada de riquezas por parte de altos funcionarios del gobierno y alta jerarquía militar, a través de la corrupción y los negocios del estado, originaron profundos cambios en las relaciones de propiedad en el campo venezolano. La antigua clase terrateniente y capitalistas agrarios del país fue progresivamente sustituida por los nuevos terratenientes formados bajo el amparo del gobierno.
177. Todos los modestos avances que se lograron con la ley de tierras no se concretaron en proyectos exitosos de reimpulso de la producción agraria en el país. Es importante resaltar, que la política agraria del gobierno apenas se centró en recuperar lotes de tierras propiedad del estado que se habían tomado ilegalmente los terratenientes, pero sin modificar la estructura fundamental del latifundio en el país. Las pocas tierras que sí fueron objeto de expropiación a los grandes latifundistas no fueron puestas en producción quedando en una situación de ocio mayor que cuando estaban bajo control de los terratenientes.
178. El atraso de la producción agraria en el país tiene dentro de sus causas las posibilidades de enriquecimiento parasitario que le permite la forma específica de acumulación del capital en el ámbito nacional a los grandes terratenientes y capitalistas agrarios. Estos de manera sistemática cometen el fraude a la nación por medio de solicitar grandes créditos públicos, utilizando su propiedad sobre la tierra como garantía, para luego destinar ese dinero a otros fines y nunca pagar el crédito recibido.
179. Con el pacto de élites y el viraje neoliberal del Gobierno, se profundizó la política de retorno de las tierras a los antiguos latifundistas o su entrega a los nuevos dueños del campo venezolano. Se profundizaron así las políticas de represión y criminalización de las luchas de los campesinos y trabajadores agrarios por el derecho a la tierra.
180. La estrecha vinculación de la nuevos latifundistas y capitalistas agrarios con las Fuerzas Armadas, los órganos represivos del estado venezolano y tribunales, le imprime más celeridad a la rapiña latifundista en el campo venezolano, que viene acompañado con abusos de poder, violaciones al debido proceso y vulneración de derechos humanos de la población campesina.
181. Son emblemáticas las luchas campesinas dirigidas y acompañadas por el PCV; donde ha quedado en evidencia la estrecha alianza del gobierno con los terratenientes y capitalistas agrarios, y la política de criminalización y judicialización de las luchas campesinas. El asesinato del camarada Luis Fajardo, dirigente del movimiento campesino y miembro del Comité Central del PCV, es uno de los muchos casos luchadores campesinos asesinados por la ofensiva de los latifundistas en articulación con las mafias enquistadas en los cuerpos represivos del estado.
182. Estos terratenientes y capitalistas agrarios, pese a que son los que impulsan la salida de la producción interna por contrabando, son los beneficiarios de las políticas de estímulo del gobierno, mientras que los pequeños productores tienen que lidiar con todos los obstáculos que impone la crisis del sector, la corrupción y las mafias.
183. El latifundio sigue intacto en Venezuela, solo ha cambiado de unas manos a otras. La crisis de la industria petrolera ha desatado la codicia de los terratenientes y capitalistas agrarios por el control de las mejores tierras, haciendo retroceder las precarias conquistas del campesinado e imponiendo la ley del más fuerte en el campo venezolano. 184. El movimiento campesino se encuentra muy golpeado y dividido. Un sector oportunista alineado al gobierno y por ende aliado a los nuevos latifundistas, guardan silencio frente a la escala de la violencia terrateniente contra el campesinado. A cambio de las migajas que consiguen del gobierno, buscan neutralizar la solidaridad de los campesinos y trabajadores agrarios, y que estos puedan articular sus luchas nacionalmente.
185. El PCV desde el Corriente Campesina Clasista “Nicomedes Abreu” tiene la tarea de desplegar una labor de organización y unidad del movimiento campesino y trabajadores agrarios, en la dirección de constituir un poderoso movimiento nacional que se levante contra la ofensiva latifundista y el capital agrario.
Jóvenes y Estudiantes
186. Las y los jóvenes en general y fundamentalmente los estudiantes, han sido duramente golpeados por la crisis del capitalismo rentista, la agresión imperialista y el ajuste neoliberal del gobierno. Empezando por el hecho concreto de que la crisis generó un cierre masivo de puestos de empleo imposibilitando a millones de jóvenes conseguir vender su fuerza de trabajo a lo interno del país. Está situación desembocó en la migración masiva de jóvenes en edad de trabajar al exterior en busca de mejores condiciones de venta de su fuerza de trabajo para poder reproducir su propia existencia material y apoyar a sus familias en Venezuela.
187. Las y los jóvenes que permanecen en el país se enfrentan a la sobreexplotación capitalista de los empleos precarios, salarios insuficientes y la flexibilización del mercado laboral permitida por el gobierno. La situación de necesidad de las familias obreras, obliga a las y los jóvenes venezolanos a elegir desde muy temprana edad entre trabajar o estudiar. Esta realidad aunado a la casi eliminación del presupuesto público para la educación, está generando una deserción masiva de los jóvenes en todos los niveles del sistema educativo. El empleo de las y los jóvenes en Venezuela se caracteriza por ser de baja cualificación, extensas jornadas laborales de 9 a 12 horas diarias, sin derechos contractuales y salariales que se encuentran por debajo del promedio del sector privado.
188. El carácter ineficiente y parasitario del capital privado, la baja cualificación del empleo interno y el crecimiento de la población desempleada, elimina la necesidad del capital de invertir en el desarrollo de atributos productivos de la población obrera por medio del sistema educativo público. El Estado como representante político del capital total es quien se ha encargado de ejecutar la liquidación de hecho del sistema educativo por medio de la casi eliminación del presupuesto público y el abandono de los centros educativos. La mayoría de la infraestructura de las Escuelas Técnicas, Liceos y universidades públicas venezolanas se encuentran inactivas y desvalijadas. La situación del sistema educativo venezolano es el mejor reflejo del atraso económico del país.
189. Las y los jóvenes enfrentan la eliminación de facto del derecho a la educación pública, gratuita y de calidad. Los estudiantes activos, en particular, luchan para llevar a cabo la proeza de culminar su formación académica en medio de un sistema educativo que erradicó el derecho a becas, transporte, comedores, bibliotecas, laboratorios, asistencia médica, y una dolarización de la economía que hace imposible dedicarse exclusivamente a la labor de estudiar. La educación es hoy un privilegio de pocos en Venezuela.
190. La destrucción de la educación pública, está generando un fortalecimiento de la educación privada y la deserción masiva de jóvenes de las aulas. Silenciosamente se impone la quiebra del sistema de enseñanza para avanzar hacia su privatización.
191. La pobreza, la inseguridad alimentaria, el desempleo juvenil, los empleos precarios, la destrucción de la educación pública y el incremento de las desigualdades sociales, convierte a las y los jóvenes en situación de mayor vulnerabilidad en cantera para el auge de las bandas criminales que operan en las barriadas populares. Los ejércitos del crimen organizado se alimentan de la situación de necesidad de los jóvenes de las familias obreras empobrecidas. Los jóvenes venezolanos son las principales víctimas de un sistema económico que les niega el derecho a existir con dignidad.
192. La situación se torna aún más compleja para las y los jóvenes y estudiantes debido a su precario nivel de organización política y gremial. La hegemonía de la derecha y el reformismo gubernamental en las organizaciones gremiales estudiantiles, sembró desesperanza en la juventud y desconfianza en la lucha política. El resultado fue una despolitización creciente de la juventud y la casi extinción de sus organizaciones gremiales.
193. La Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y el Frente Estudiantil Livia Gouverneur (FELG) tienen una gran responsabilidad en la reconstrucción del movimiento juvenil y estudiantil venezolano. La lucha contra las políticas de privatizaciones, la destrucción de la educación pública, los empleos precarios, la normalización de salarios bajos y la represión policial en las zonas populares, no es posible sin poderosas organizaciones y gremios de masas.
194. La JCV debe impulsar la amplia organización de los jóvenes, retomar la presencia en los gremios estudiantiles y construir sus corrientes clasistas. La juventud y los estudiantes deben retomar la acción unidad y de masas en los centros de estudios por la defensa al derecho a la educación pública y en los centros de trabajo crear organización sindical para plantar lucha a los patronos privados y públicos por sus derechos.
Mujeres trabajadoras
195. Las crisis puso al descubierto que siguen intactas las condiciones de discriminación, violencia, injusticia y sobreexplotación que impone el capitalismo rentista a las mujeres venezolanas. Adicionalmente, el carácter atrasado de la base económica, fortalece las carencias materiales y se cuadruplica la jornada de trabajo de trabajo de las mujeres, para cubrir las necesidades básicas de supervivencia de la familia y el cuidado de personas enfermas o de avanzada edad; lo que conlleva al trabajo: i) reproductivo no remunerado; ii) el remunerado; iii) el trabajo informal (para poder sumar más recursos y poder sobrevivir) y iv) el trabajo político y/o comunitario este último en la mayoría delos casos en zonas populares.
196. En el ámbito laboral, las mujeres padecen la tasa de desempleo más alta y la condición de mujer continúa siendo una razón para pagar salarios más bajos e imponer jornadas laborales más largas; en el año 2021 la tasa de participación femenina en el empleo fue del 49.7% mientras que la masculina fue del 71,5%. Ha habido una brusca desaceleración. Muchas mujeres que necesitan y quieren trabajar, no han podido hacerlo por la carga de las tareas de cuidado en el hogar (11.8%) (Según datos de la CEPAL, en su informe sobre La autonomía económica de las mujeres en la recuperación sostenible y con igualdad, de fecha 10/02/2021).
197. Los derechos establecidos en ley para las mujeres en condición de embarazo, representan hoy un obstáculo para la acceder a empleos. El gobierno en su política de plenas garantías al capital privado ha empezado a desmontar derechos como acortar los tiempos de lactancia materna y hace oídos sordos frente a las denuncias de las mujeres.
198. La violencia hacia las mujeres en todos sus ciclos vitales, se ha profundizado, han aumentado de manera exponencial la violencia Laboral y patronal, la trata de personas (explotación sexual y laboral), el abandono de la mujer adulta. Siendo esta otra de las características actuales de la crisis, los casos de femicidios se incrementan y los órganos de justicia muestran su incapacidad para hacer valer los derechos de la mujer.
199. En relación al fenómeno de trata de mujeres con fines sexuales se hizo una evaluación o estudio de percepción con este tema llevado a cabo por la ONG CEDESEX que reporta calcula que hay 20 víctimas sin identificar por cada 1 caso identificado; 48% son víctimas de exploración sexual.; 36% objeto de trata con fines de trabajo forzosa; 70% son mujeres y niñas y 30% son niños”. En cuanto a las características propias del delito, el modus operandi, las rutas de trata, existe poca información. No obstante, destacan especialmente las siguientes rutas: Güiria / Sucre – Trinidad y Tobago. Tucupita / Delta Amacuro – Trinidad y Tobago. Falcón – Aruba. Falcón – Curazao. Bolívar – Brasil. Caracas – China. Quedando totalmente ausente la principal ruta de migración venezolana que se realiza a través de los estados Zulia, Táchira y Apure, hacia territorio colombiano con diversos destinos, especialmente Colombia, Perú y Ecuador…”
200. Otra de las características actuales de la crisis generada dentro del Estado Venezolano es la ausencia de cifras oficiales en todas áreas, especialmente en materia de datos sobre morbimortalidad de mujeres relacionado con la violencia basada en género. Organizaciones feministas han establecido distintos métodos de recolección de información para procurar tener indicadores básicos de la violencia hacia las mujeres. Una de estas plataformas es Utopix de donde tomaremos los datos más recientes: Observamos que durante el año 2020 los femicidios se incrementaron de manera alarmante a 1 femicidio cada 34 horas, en comparación al año 2016 en el que ocurría 1 femicidio cada 72 horas. Para el año 2021 la media fue de 1 femicidio cada 36 horas. Este año 2022 la media es de 1 femicidio cada 37 horas.
201. La merma en la Salud de las Mujeres, los derechos sexuales y reproductivos; La disponibilidad de redes hospitalarias colapsadas y deficientes incluso antes de la pandemia, la recurrente tasa de morbimortalidad materna por causas prevenibles, la atención pre-peri y postnatal. Se ha agudizado en los centros de salud, la crisis entre lo que podemos destacar falta de material esenciales para la atención, falta de personal especializado, ginecólogos, obstetras y enfermeras (migran); se acrecientan las enfermedades como cáncer (mamario, cuello uterino) en las mujeres. La alta tasa de embarazos a temprana edad exige la construcción de un sistema público de cuidados tales como guarderías gratuitas en espacios de trabajo y estudio para promover la permanencia laboral y escolar de las madres adolescentes. La crisis estructural del sistema capitalista ha afectado al sistema de salud de tal manera que la descomposición social permea los principios éticos y valores morales de sectores dentro del personal de salud, donde se visualizan prácticas muchas veces deshumanizadas relacionadas a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, específicamente en temas relacionados al aborto y a la violencia obstétrica.
202. En nuestro país han aumentado las cifras de mujeres jóvenes muertas a consecuencia de malas praxis de abortos clandestinos, la ilegalidad de la interrupción del embarazo transforma un acto de decisión personal en un acto criminal, dando lugar a un negocio rentable que niega el derecho a la salud a las mujeres pobres exponiéndolas a graves consecuencias. La interrupción del embarazo tiene una larga historia de prohibición que sólo consigue hacer su práctica insegura y peligrosa, dando lugar a un negocio rentable que niega el derecho a la salud a las mujeres pobres exponiéndolas a graves consecuencias, incluso la muerte. (En nuestro país han aumentado las cifras de mujeres jóvenes muertas a consecuencia de malas praxis de abortos clandestinos) La ilegalidad de la interrupción del embarazo transforma un acto de decisión personal en un acto criminal. Por lo tanto hoy a través de la Campaña Nacional la Ruta Verde, donde participa el MMCZ, hemos propuesto al Estado venezolano la derogación de los artículos: 430, 431, 433 y 434 del código penal vigente. Uno de los elementos que ha estado presente en las decisiones sobre las políticas públicas y derechos sexuales y reproductivos de las mujeres es el conservadurismo y la religiosidad en el seno de las instituciones del Estado Venezolano.
203. La ofensiva neoliberal amenaza con arrasar con los derechos conquistados por las mujeres venezolanas. En este sentido, es fundamental que el Movimiento de Mujeres Clara Zetkin se desarrolle en una poderosa organización de masas con capacidad para dirigir las luchas de las mujeres trabajadoras venezolanas contra la ofensiva del capital, el conservadurismo de la sociedad y por los derechos fundamentales.
Los sectores populares de las comunidades
204. El recorte abrupto de la inversión social producto de la caída de los ingresos petroleros, la priorización del pago de la deuda externa, la desinversión sistemática que desmanteló el aparato productivo, las sanciones ilegales imperialistas, junto al ajuste económico del gobierno, se traduce en un deterioro creciente de los servicios públicos, recolección de desechos, transporte, obras de infraestructura, servicio médico, programas sociales en las barriadas y comunidades de residencia de la población obrera. Los precarios salarios y la ausencia de programas de vivienda accesible para las familias trabajadoras, profundiza los problemas de hacinamiento e insalubridad en las zonas populares.
205. En las comunidades populares es donde más golpea la crisis de los servicios públicos con cortes constantes de electricidad, agua, internet, y las dificultades para acceder al gas doméstico.
206. La pobreza, miseria y las condiciones de vida de sobrevivencia se han profundizado en las zonas populares. Casi todos los programas sociales del gobierno se han extinguido producto de la reducción del gasto público y lo que persiste lo centraliza y maneja el Partido de gobierno como una herramienta de control social sobre la población. La pobreza, el desempleo y los precarios salarios ha desatado los flagelos de la prostitución, abandono de niños, hambre, desnutrición, violencia doméstica y la reaparición de epidemias endémicas. Las barriadas más pobres se convierten además en espacios de guerra entre bandas criminales por el control de negocios ilegales, y epicentro de la represión y abusos policiales.
207. La organización de la comunidad en comunas y consejos comunales ha perdido fuerza. La mayoría de la población no participa de estas organizaciones. El control que ejerce el gobierno sobre este tipo de organizaciones no genera confianza en la población, convirtiéndolos en cascarones vacíos. Si bien es cierto que existen experiencias exitosas de organización comunales, estas son la excepción. En la generalidad, el control gubernamental sobre los consejos comunales y comunas impiden que estos adquieran un carácter masivo y que están orientados a los intereses reales de las comunidades. Los consejos y comunas muchas veces terminan enfrentando a las familias trabajadoras en la competencia para acceder a los programas asistencialista del gobierno. Estos espacios al servir a los fines proselitistas del gobierno, aplica exclusión contra las familias obreras con posturas críticas.
208. El PCV y su organización comunitaria tiene que dirigir esfuerzos hacia la organización de las familias trabajadoras en sus zonas de residencia. El deterioro de la condiciones de vida en las comunidades y el resurgimiento de los flagelos sociales que engendra la pobreza, exigen del PCV una labor protagónica en la reorganización de las luchas comunitarias. Las comunidades son el lugar para entrar en contacto y organizar a la población desempleada. Se necesita impulsar formas de organización comunitarias y vecinales que de verdad involucren a las familias trabajadoras en la lucha por la mejora y defensa de los servicios públicos y calidad de vida. Así mismo, es urgente desarrollar acciones para desde la solidaridad enfrentar los flagelos que golpean a las familias trabajadoras más pobres.
Los pueblos originarios
209. Si bien es cierto que con la nueva Constitución de 1999 y las leyes que de ella se desprenden los pueblos originarios en Venezuela alcanzaron importantes reivindicaciones, muchas de ellas se quedaron en la formalidad del papel y otras vienen siendo aplastadas por el avance de los intereses de los latifundistas y los capitales mineros.
210. El compromiso del gobierno con los pueblos originarios no pasa de la demagogia de sustituir nombres españoles por nombres originarios, edificar monumentos y mantener la apariencia de un ministerio de indígenas que solo hace política para grupos minoritarios y no atiende los problemas neurálgicos de los pueblos originarios.
211. La gran mayoría de las etnias indígenas venezolanos son excluidas y sus reclamos por derechos son desatendidos. Esto obedece a que los territorios de los pueblos originarios son objeto de disputa por los intereses de las transnacionales mineras, grandes ganaderos y grupos armados ilegales. En esta disputa, la cúpula del gobierno y las mafias militares, se han colocado del lado del poder económico favoreciendo la acción depredadora de estos grupos sobre la naturaleza y las condiciones de vida de la población originaria.
212. Desde el 2013 han sido asesinados 13 indígenas de la etnia Yukpa de manos de sicarios al servicio de los ganaderos y empresas mineras, sin que exista una investigación y procesamiento de los autores intelectuales de estos crímenes. Los casos más emblemáticos son el asesinato del dirigente indígena el cacique Yukpa Sabino Romero, Cristóbal Fernández y el secuestro de Marys Fernández, estos dos últimos perpetrados por cuerpo de seguridad del estado.
213. El giro definitivo del gobierno en favor de los intereses del capital privado, sin duda profundizará los conflictos con las comunidades originarias. El entreguismo del gobierno con las empresas mineras y los ganaderos, se traducirá en un avance más agresivo del capital sobre los derechos indígenas y ambientales. El arco minero de Guayana es el ejemplo más vergonzoso de entreguismo y desregulación estatal en favor de la destrucción del medio ambiente y los derechos de las etnias indígenas por parte de la explotación minera. Lo mismo avanza en Perijá con la extracción del carbón.
214. El PCV debe avanzar en un plan especial para acompañar las luchas de los pueblos originarios contra la voracidad de las transnacionales mineras, los ganadores y sus socios en el aparato estatal. Incrementar la denuncia contra los crímenes que se cometen contra los derechos de los pueblos originarios y el medio ambiente, y fortalecer la solidaridad de los trabajadores, investigadores, estudiantes y sectores populares en general.
XIII. Amplia Unidad de Acción Obrera, Campesina, Comunera y Popular contra el Ajuste Neoliberal y las Agresiones Imperialistas.
215. Las luchas obreras y populares que se producen hasta ahora -salvo excepciones- suelen ser aisladas, dispersas y débiles. No obstante, se han producido agrupamientos de organizaciones y movimientos, particularmente sindicales y gremiales (como el Espacio Sindical Unitario), que desarrollan un plan de movilizaciones, eventos y acciones de calle, con una presencia muy visible de dirigentes sindicales y gremiales de la derecha opositora, pero también con la participación de dirigentes obreros, activistas populares, militantes de izquierda y expresiones del sindicalismo clasista agrupados en el FNLCT, la CUTV y otras organizaciones. Aunque en general, hasta ahora, no han demostrado gran capacidad de movilización, sin embargo, algunas acciones han logrado relativa asistencia masiva y evidente combatividad.
216. En estos espacios de unidad en la acción, tanto en el ámbito nacional como regionales, se produce una inevitable disputa por la influencia y el liderazgo sobre las masas; las corrientes desclasadas y antirrevolucionarias, intentan tener mayor predominio (contando con cierto músculo organizativo y logístico), frente a las tendencias clasistas y consecuentes (aun debilitadas), además con la notable presencia de sectores sindicales oportunistas que realzan de manera superlativa los liderazgos individualistas por encima de las direcciones colectivas de clase.
217. Ante la agresiva destrucción de derechos que ejecuta el Gobierno Nacional y el despliegue de un plan de intimidación violenta contra quienes resistan a las políticas antiobreras y antipopulares, es evidente la necesidad de la máxima unidad de esfuerzos para reanimar las luchas de la clase obrera y del pueblo en general, avanzando hacia la conformación de un potente movimiento de masas capaz de plantearse el rescate de derechos y la derrota del programa de ajuste neoliberal.
218. Pese a la debilidad general de nuestra clase obrera y del movimiento popular en general, están en desarrollo situaciones que producen indignación entre los trabajadores y que estimulan, como nunca antes, la necesidad de la movilización y la legítima protesta social, tales como: el desmontaje de las convenciones colectivas mediante la aplicación (desde octubre del 2018) del memorando-circular 2792 del Ministerio del Trabajo; la instrumentación fraudulenta del artículo 148 de la LOTTT, para desaplicar cláusulas económicas contractuales y producir despidos masivos (en el sector privado) bajo la cubierta de “suspensiones de las relaciones de trabajo”; el Instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (ONAPRE), del presente año 2022, para imponer tablas salariales donde se reducen las remuneraciones y se suprimen conceptos, dejando sin efecto conquistas contractuales históricas en la administración pública y empresas del Estado.
219. Tales realidades imponen la necesidad de levantar con fuerza, entre otras, la lucha por la escala móvil de salarios y pensiones indexados a la canasta básica, tal y como la ha levantado el PCV, el FNLCT y la CUTV en coincidencia con otras organizaciones. Pero esos justos planteamientos y esas propuestas que expresan el sentir de las mayorías, no prosperarán si no encuentran a amplias masas obreras y populares que las conozcan y las puedan respaldar.
220. Es por tales razones, que el Partido Comunista orienta la línea de la AMPLIA UNIDAD DE ACCIÓN DE MASAS, como la táctica necesaria para levantar con fuerza la lucha por el restablecimiento de los derechos laborales, sociales y humanos, conculcados y amenazados en medio de la vorágine neoliberal que está en desarrollo; para unir y reagrupar a fuerzas dispersas del movimiento obrero y popular; desenmascarar, en medio de las batallas, la verdadera naturaleza de clase del Estado y del Gobierno venezolano; superar la falsa polarización creada y sustentada artificialmente por las cúpulas del PSUV y de la derecha opositora; y lograr, como objetivo cardinal, establecer una correlación de fuerzas favorable a los intereses de la clase obrera y del pueblo trabajador de la ciudad y el campo.
221. Este proceso de construcción de la unidad de acción de las fuerzas sociales del campo obrero y popular, debe paulatinamente involucrar la incorporación de organizaciones campesinas, comuneras, vecinales, de jóvenes, estudiantes, de mujeres, pescadores y pueblos originarios. La pérdida de derechos y deterioro de la calidad de vida de todos los sectores populares vienen de la misma causa; el programa de ajuste anti-popular. Es necesario dar pasos en la articulación de todas las luchas sociales en la perspectiva de construir una plataforma de lucha común.
222. La activa y sistemática presencia de los frentes de masas del Partido y la Juventud Comunista en las luchas cotidianas de las masas será determinante para articular desde las bases a todas las expresiones combativas del movimiento social. El trabajo y la influencia de masas del PCV y la JCV debe expandirse para que la construcción de la unidad de acción se desarrolle en una dirección revolucionaria.
XIV. Construir la Alternativa política al pacto de élites desde el campo obrero, campesino, comunero y popular
223. La clase obrera debe convertirse en la vanguardia del nuevo referente de fuerzas populares para disputar el poder político a los dos bloques de la burguesía. Si las cúpulas burguesas del PSUV se mantienen en el gobierno, o resultan desplazadas por la oposición de derecha en unas eventuales elecciones presidenciales, no cambiará en absoluto el rumbo de la política anti-popular actual. La salida a la crisis desde la perspectiva de la burguesía, es incrementar los sacrificios de la clase trabajadora. Por eso, el verdadero cambio en favor del pueblo trabajador de la ciudad y el campo solo podrá venir del triunfo de la alianza obrero-campesina, comunero y popular sobre los partidos de la burguesía y los terratenientes.
224. En este sentido, es fundamental que el PCV, como organización de vanguardia de la clase trabajadora, se ponga al frente de la construcción en todo el país de un nuevo referente político para el agrupamiento de todas las fuerzas obreras y populares que resisten y luchan contra el ajuste anti-popular. Este debe ser un espacio que reúna a los Partidos y organizaciones políticas revolucionarias, a las organizaciones sindicales y gremiales que combaten la política salarial regresiva, a las organizaciones campesinas que combaten contra el latifundio, las organizaciones y gremios estudiantiles que defienden el derecho a la educación pública y gratuita, las organizaciones juveniles que se movilizan por empleos dignos y derechos para los jóvenes, las organizaciones de mujeres que luchan contra el deterioro de sus condiciones de vida, a las organizaciones comunitarias que combaten por mejores servicios públicos, a la etnias de los pueblos originarios que defienden su derecho a existir frente a la voracidad de la transnacionales mineras y los latifundistas, por los científicos y la intelectualidad de la clase obrera que pelean por condiciones para aportar al desarrollo científico del país, por los soldados patriotas que luchan con honestidad y sacrificio por los intereses del país.
225. Pese a los resultados electorales insuficientes obtenidos por la Alternativa Popular Revolucionaria, la política correcta es persistir en su construcción procurando sumar todas las fuerzas políticas y sociales que luchan contra el ajuste. La profundización de la agenda neoliberal agudizará aún más las contradicciones de clases y hará más evidente la estrecha alianza de los partidos de la burguesía contra los intereses de la clase obrera y las capas populares. Construir y fortalecer la Alternativa Revolucionaria es una necesidad para desplegar la contraofensiva de la clase trabajadora y las capas populares contra la burguesía y sus partidos, y para la disputa por el poder político.
226. Sin embargo, debemos reconocer que no todas las fuerzas con las que podemos desarrollar coincidencias programáticas y tácticas pertenecen a la APR. Por eso la política del PCV debe tener la amplitud para ir más allá de la APR en el proceso de construcción de una amplia unidad de fuerzas sustentado en programa revolucionario y al servicio de las aspiraciones de cambio del pueblo trabajador venezolano.
227. Así mismo, la lucha contra el autoritarismo en auge y los peligrosos retrocesos en las libertades democráticas, nos impone articular luchas de diversas fuerzas con el fin de restablecer derechos políticos, democráticos y gremiales de la clase trabajadora, e impedir los planes de imponer un sistema político bipartidista de las mayorías burguesas hegemónicas.
El PCV en la lucha electoral
228. Debemos reconocer que el importante rol cumplido por las contiendas electorales en la disputa con la derecha pro-imperialista, nos llevó a cometer errores de sobreestimación de esta forma de lucha y sus resultados. Muchas veces la rutina de procesos electorales constantes, nos hacía perder de vista que la lucha electoral solo cumple un papel revolucionario cuando es expresión del desarrollo de las luchas obreras y populares de masas.
229. La política electoral del PCV en el proceso de construcción de la Alternativa Revolucionaria al pacto de élites, tiene que estar estrechamente vinculada al fortalecimiento de nuestra presencia en las luchas de masas del movimiento obrero, campesino, comunero, juvenil y popular. Nuestra acción política como Partido Revolucionario no puede estar invertida; la lucha en el campo electoral para que tenga potencias requiere de una organización desarrollando y uniendo las capacidades de lucha de las masas.
230. En esta dirección, el PCV trabajará para que las fuerzas del campo obrero y popular que luchan sostenidamente contra el ajuste anti-popular tenga una representación electoral propia e independiente, y conquiste espacios en los cargos de elección popular.
231. El proceso de acumulación de fuerzas en el terreno electoral no será sencillo e inmediato. Todavía existe una fuerte polarización ideológica que impide a la clase obrera identificar de qué lado están sus intereses, y nuestra influencia en la lucha de masas se encuentra aún muy debilitada.
232. En lo inmediato nuestra tarea es avanzar en la unidad electoral de las fuerzas revolucionarias más consecuentes sobre una sólida base programática. Mediante un trabajo intenso en las masas ampliar la base popular de esta alianza y defender su derecho a presentar candidaturas propias en los procesos electorales.
233. El PCV tiene como objetivo estratégico erigir la expresión electoral de la Alternativa de la clase obrera, el campesinado y las capas populares, frente al nuevo bipartidismo de los partidos burgueses hegemónicos.
Concentrar fuerzas para la contraofensiva revolucionaria
234. Es la clase obrera la que sufre las consecuencias nefastas de la forma particular de acumularse el capital en Venezuela. Mientras esta especificidad nacional persista, la clase obrera venezolana no solo avanzará crecientemente en su determinación como población obrera sobrante para las necesidades del capital, sino que adicionalmente, las condiciones de venta de su fuerza de trabajo por debajo de su valor se consolidarán como mecanismo de compensación para los capitales ineficientes que operan en la economía. El capitalismo, en particular su carácter rentista y dependiente en Venezuela, solo es fuente de mayores sufrimientos, precariedad, desempleo y desigualdad para los trabajadores venezolanos.
235. Sólo la clase trabajadora venezolana actuando como una clase social para sí, puede liderar un proceso de cambios profundos que permitan la superación del capitalismo dependiente y rentista, para colocarse al frente del desarrollo de las fuerzas sociales productivas. Toda la historia de la gestión burguesa desde los inicios de la explotación petrolera en Venezuela, incluyendo los 20 años de proceso progresista del presidente Hugo Chávez y el proceso regresivo del presidente Nicolás Maduro, demostraron con creces que la burguesía y la pequeña burguesía no tienen potencial para transformar el modelo capitalista regido por la renta. Las clases dominantes no emprenderán un proceso de industrialización y de desarrollos de fuerzas productivas mientras tengan posibilidad de seguir acrecentando sus capitales sin mayor esfuerzo, gracias a la captación de renta petrolera.
236. La superación del capitalismo dependiente regido por la renta pasa entonces por una revolución social donde la clase trabajadora, en alianza con el movimiento popular y demás sectores explotados de la sociedad, derroque a los capitalistas del poder político y emprenda un proceso de transformación bajo una conciencia científica. Por ende, la acción revolucionaria de la clase obrera que conduce a la superación del actual orden de cosas, no puede restringirse a las formas de la lucha de clase que sirven a la reproducción de la actual base económica. Eso significa que la organización y acción política de los trabajadores debe necesariamente trascender las luchas netamente sindicales y por reformas parciales que apuntan a transitorias mejoras de las condiciones de venta de la fuerza de trabajo.
237. En consecuencia, el fortalecimiento de la organización política de la clase en el Partido Comunista de Venezuela (PCV), es condición fundamental para qué la clase trabajadora pueda desplegar plenamente su potencial como sujeto revolucionario en la sociedad venezolana.
238. Los Partidos Políticos de la burguesía al llegar al gobierno no hacen más que gestionar la renta petrolera en beneficios de la acumulación parasitaria de los capitalistas. Mientras estos se hacen groseramente ricos y amplían sus depósitos en el exterior, sin necesidad de desarrollar la industria nacional, la clase obrera se estanca porque los empleos no crecen, se tornan más precarios, los salarios bajan y sus condiciones de vida se degradan.
239. Cada ciclo de crisis del capitalismo rentista y dependiente profundiza más su colapso y agotamiento. La gestión burguesa del estado tiende en consecuencia a tornarse cada vez más reaccionaria para los intereses de la clase obrera, avanzando inevitablemente sobre lo poco que queda de sus derechos universales. Romper con este círculo vicioso se vuelve una tarea necesaria y urgente para la clase trabajadora y los sectores populares.
240. El PCV luchará decididamente para que la clase trabajadora, el campesinado y las amplias masas populares acumulen y concentren fuerzas para disputar el poder a la burguesía y hacer posible la revolución social que rompa definitivamente con el ciclo parasitario de dependencia, atraso y precariedad que caracteriza la forma nacional de acumulación del capital.
